El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, defendió ayer la importancia de la Política Agraria Común (PAC) para la agricultura española y añadió que esta política europea debe convertirse en un asunto de Estado y no un «problema» de las comunidades autónomas, que son meras gestores de los fondos provenientes de Bruselas.
Herrera trasladó este mensaje a los consejeros de agricultura y ganadería de las comunidades autónomas gobernadas por el PP, reunidos ayer en un grupo de trabajo en Valladolid para analizar el impacto de las medidas conocidas hasta ahora de forma oficiosa de la PAC 2014-2020. El jefe del Ejecutivo justificó la importancia de la PAC apoyado en que España es el segundo país receptor, tras Francia, en recepción de ayudas europeas de la PAC (7.500 millones en 2010), de los que cerca de 1.300 se destinaron a Castilla y León.
Igualmente, Juan Vicente Herrera lanzó otros dos mensajes a los presentes. En primer lugar, apostó por una posición «común, clara y fuerte de España como estado miembro de la Unión Europea» presente en todos los foros de debate y negociación, con el Gobierno de la Nación y «su presidente a la cabeza», como ya lo han hecho Francia o Alemania. «En las negociaciones europeas siempre hay unos Estados que actúan de locomotoras y otros que simplemente se ven arrastrados. En materia agraria, España debe estar a la cabeza», manifestó.
El segundo mensaje del jefe del Ejecutivo regional es que la negociación sobre el futuro de la PAC exige un trabajo «serio y riguroso» por parte del Gobierno, «buscando la colaboración coordinada con las comunidades autónomas». En este sentido, criticó que hasta la fecha, el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM) se ha limitado a convocar cinco reuniones «escaso contenido y nulos cumplimientos» con las distintas regiones.
El presidente de la Junta aprovechó para decir que en el contexto actual la economía español debe encontrar en el sector agrario y en su industria «unos esenciales aliados» para la recuperación, también en el empleo, «sobre todo actuando en los espacios más frágiles desde el punto de vista de las oportunidades de trabajo, como son las áreas rurales».
Tras dar a conocer las reivindicaciones al MARM, Herrera también recordó la postura de Comunidad alcanzada entre la Junta, las organizaciones profesionales agrarias y la Unión Regional de Cooperativas Agrarias. Esa postura se resume en el apoyo a la propia PAC, dado que la experiencia acredita que es «preferible» a tener 27 políticas agrarias distintas en la Unión Europea.
El documento de unión de Castilla y León también valora los dos pilares estructurales de la PAC, el de los sistemas de ayudas y mercados y el de desarrollo rural, pero con tres matizaciones. En primer lugar, otorgar una «prioridad clara» por el primer pilar, financiado al cien por cien con fondos comunitarios, sin riesgo de renacionalización. También aboga por recuperar y reforzar los instrumentos de gestión de mercados y, por último, el documento regional pide que la política de desarrollo rural también preste una especial atención a la mayor productividad, competitividad y rentabilidad de las explotaciones y de la agroindustria.
Herrera también explicó que el documento consensuado de Castilla y León demanda una «apuesta» por los jóvenes en la nueva PAC.