El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, alertó hoy de una “ola de opinión” y de quienes pretenden revisar las bases profundas del Estado del Bienestar mediante la impugnación y deslegitimación del modelo autonómico, y reafirmó que se trata de una logro de los españoles en el que “no se puede dar un paso atrás y hay que defender con uñas y dientes”.
Herrera aprovechó la toma de posesión de los tres nuevos consejeros del Consejo Consultivo de Castilla y León para lanzar de nuevo un mensaje de defensa del Estado de las Autonomías, ante quienes culpan a las comunidades del aumento del déficit público y pocas horas antes de que se reúna en Madrid el Consejo de Política Fiscal y Financiera, en el que se van a repasar los mecanismos de financiación y el déficit que prevé para este año.
En lo que calificó como un “estado de ánimo” ante los representantes de las instituciones políticas de la Comunidad, el presidente tildó de “grave peligro” el estado de opinión que trata de “desacreditar y deslegitimar” a las autonomías y mantuvo que el modelo que arranca de la Constitución de 1978 es la “historia de un éxito”, pero añadió que algunos quieren convertirla en la “historia de un fracaso”.
En su reflexión, también en tono de denuncia de lo que “hay detrás”, Herrera recordó que el Estado de las Autonomías se ligó al Estado del Bienestar y apostó por no “poner en cuestión algo que los españoles nos hemos dado, hemos conquistado y nos pertenece”. El presidente, que admitió que existen aspectos del modelo autonómico que se pueden revisar, advirtió de que ello lleve a dar una “marcha atrás” en los grandes servicios públicos.
Así, rechazó opiniones relativas a que España daría “una mejor respuesta a la crisis” sin la existencia de las comunidades autónomas y observó un “peligro” en el sentido de que se pueda considerar que sin las autonomías los ciudadanos a través de los impuestos e instituciones tendrían que hacer un “esfuerzo económico inferior” para mantener una sanidad, educación y servicios sociales de calidad.
Herrera apostó por que el modelo autonómico y social se defienda con “uñaas y dientes” como un logro de los españoles y reafirmó el autonomismo útil, leal, integral y cooperativo que sigue en Castilla y León, si bien reconoció que se pueda mejorar la gestión, aunque también apuntó al “grave problema” de resolver la financiación estructural de los servicios públicos para evitar recurrir al endeudamiento como método ordinario para su sostenibilidad.