El Consejo de Ministros aprobó ayer el Decreto Ley que regula el programa extraordinario de activación para el empleo diseñado por el Gobierno y los agentes sociales para impulsar la reinserción laboral de los parados de larga duración —aquellos que llevan más de un año en desempleo—.
La ministra de Empleo, Fátima Báñez, explicó que “el mercado de trabajo se ha estabilizado” y que, por primera vez en toda la crisis, en 2014 se creará empleo neto. No obstante, recordó que todavía hay mucho paro en España y que los desempleados de larga duración superan el 60%.
De ahí este programa de activación que, según la ministra, pretende la reinserción laboral de este colectivo. El programa incluye una ayuda económica de 426 euros mensuales (80% del Iprem) durante un máximo de seis meses, a la que podrán acceder los parados de larga duración que hayan agotado todas las prestaciones, tengan cargas familiares y cumplan determinados requisitos.
En concreto, según recordó Báñez, para poder solicitar esta ayuda, los desempleados de larga duración deberán haber tenido un empleo anterior, buscar activamente un puesto de trabajo, y haber consumido las prestaciones del Prepara, Prodi o la Renta Activa de Inserción al menos seis meses antes de pedir la ayuda.
Asimismo, para poder beneficiarse de esta prestación, los solicitantes deben tener responsabilidades familiares y estar inscritos como demandantes de empleo a fecha 1 de diciembre del presente año —deben haberlo estado al menos durante 12 meses durante los 18 anteriores—.
La ayuda tendrá un coste de entre 1.000 y 1.200 millones de euros, elevará la tasa de cobertura de protección por desempleo entre siete y ocho puntos, hasta situarse en el 65% a mediados de 2015, y beneficiará a entre 400.000 y 450.000 desempleados.
Los beneficiarios estarán obligados a llevar a cabo un itinerario diseñado por los servicios públicos de empleo con la idea de que se reincorporen cuanto antes al mercado de trabajo. Además, se tendrá en cuenta la voluntad de la persona a la hora de trabajar, de modo que sólo se podrán beneficiar del programa quienes hayan perdido su último empleo de forma “involuntaria” y quienes acepten cualquier oferta de empleo “adecuada”, entre otros supuestos.