La diabetes no solo es una enfermedad controlable, sino que también se puede prevenir «en un alto porcentaje de casos», con «acciones sencillas», como son un estilo de vida saludable, una alimentación sana y ejercicio físico. Así lo recordó ayer el secretario general de Sanidad, Alfonso Jiménez, con motivo de la celebración del Día Mundial de esta patología, que se conmemoró en la explanada del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad con la realización de pruebas de medición de glucosa en sangre.
Jiménez advirtió de que la diabetes tipo 2, que supone el 90 por ciento de todos los tipos de esa afección, es una de las dolencias más prevalentes, especialmente en las sociedades más desarrolladas, ya que va ligada a los hábitos de cada individuo.
Por ello, consideró «extremadamente importante» hacer un esfuerzo de educación y de formación de la ciudadanía sobre la necesidad de llevar un estilo de vida saludable, especialmente en lo que se refiere a la alimentación y al ejercicio físico, no solo para evitar las complicaciones de la enfermedad en órganos como el riñón, el corazón o los ojos, sino para tratar de evitar que aparezca.
El especialista explicó que en 2006 el Ministerio elaboró la Estrategia de Diabetes, que se sometió a evaluación en 2009, y en estos momentos se está trabajando en una actualización de las acciones que hay que acometer.
El objetivo del departamento, señaló, es abordar esa actualización en el próximo Consejo Interterritorial de Salud, con «el objetivo fundamental» de reforzar los estilos de vida saludables, unido a la educación y la formación de los pacientes diabéticos y de la sociedad.
Por su parte, el presidente de la Federación de Diabéticos Españoles (Fede), Ángel Cabrera, reivindicó una formación reglada en este ámbito, tanto para profesionales como para pacientes, que ahorraría sufrimientos a los afectados pero también recursos económicos.
Así, subrayó que la diferencia entre una persona controlada y otra que no lo esté supone unos 1.500 euros anuales, por lo que si se tiene en cuenta que «en España hay un millón de personas mal controladas, estamos hablando de 1.500 millones de euros de ahorro».
En España hay cinco millones de diabéticos y 1,5 millones de personas padecen la enfermedad, pero aún no lo saben. Además, se prevé que en los próximos 20 años se dupliquen las cifras.
