Los Paseos de San Francisco acogieron la celebración del duodécimo Torneo de Ajedrez ‘Villa de Cuéllar’, una cita ya consolidada dentro del calendario ajedrecístico provincial que volvió a reunir a jugadores de todas las edades en una jornada marcada por la alta participación y el excelente ambiente.
La edición de este año registró un total de 117 participantes, la cifra más alta alcanzada hasta la fecha, consolidando al torneo cuellarano como el más multitudinario del Trofeo Provincial de Ajedrez. Durante toda la mañana, los jugadores disputaron siete rondas en los Paseos de San Francisco, que volvieron a convertirse en el escenario ideal para disfrutar de este deporte al aire libre.
Uno de los aspectos más destacados fue la importante representación local, con cerca de una treintena de jugadores de Cuéllar inscritos en la competición, así como la gran presencia de jóvenes ajedrecistas, ya que más de 50 participantes tenían menos de 14 años. Asimismo, el torneo contó con la asistencia de numerosos jugadores procedentes de distintos clubes y localidades de la provincia de Valladolid, entre ellos el Club Piolín de Valladolid y el Club de Arroyo de la Encomienda, ambos con 11 representantes, además de una destacada participación de jugadores de Medina del Campo.
Dani Revuelta fue el mejor
Tras la disputa de las siete rondas, el vencedor del torneo fue Daniel Revuelta, de Tordesillas y actual campeón absoluto de Valladolid, que logró imponerse con 6,5 puntos. El joven jugador completó una actuación sobresaliente, manteniéndose invicto durante toda la competición y cediendo únicamente unas tablas en la última partida. El podio lo completaron el maestro FIDE Javier Ruiz e Iván Alonso, ambos con 6 puntos.
En cuanto a la representación local, Adrián Sebastián, con 5 puntos, y David Cantera, con 4 puntos, fueron los jugadores cuellaranos más destacados de la jornada.
La entrega de premios puso el broche final a una intensa mañana de competición. Posteriormente, se celebró un sorteo de material de ajedrez entre los participantes no premiados y se ofreció un tentempié para todos los asistentes, favoreciendo la convivencia entre jugadores, familiares y acompañantes.
