La Madrid-Segovia MTB celebró este sábado una nueva edición consolidando, una vez más, su condición de gran reto del mountain bike nacional. Cientos de participantes tomaron la salida en la avenida de Montecarmelo, en Madrid, para afrontar un recorrido exigente y espectacular hasta Segovia, en una jornada marcada por el buen ambiente, la deportividad y el esfuerzo de todos los bikers.
La prueba se desarrolló en un día magnífico para la práctica del ciclismo de montaña, aunque con temperaturas elevadas que añadieron un punto extra de exigencia al recorrido. Aún así, los participantes pudieron disfrutar de una experiencia completa atravesando la Sierra de Guadarrama y algunos de los enclaves más representativos de la prueba, como Moralzarzal, el Alto de los Leones o la Panera.
Con salida en Madrid y llegada en la plaza de Día Sanz junto al Acueducto, la prueba volvió a ofrecer una de las estampas más reconocibles del calendario, combinando deporte, naturaleza y patrimonio en un trazado que ha exigido preparación, resistencia y capacidad de superación.
La edición de 2026 contó además con la nueva distancia ‘Half’, con meta en Cercedilla, una opción que permitió acercar la experiencia Madrid-Segovia a más ciclistas y ampliar las posibilidades de participación dentro de una prueba que mantiene intacta su esencia de gran reto MTB.
Un ciclista en forma
El ciclista segoviano del conjunto Extremadura-Ecopilas, Raúl Rodríguez, fue el más destacado de la prueba llegando a la meta junto al Acueducto marcando un tiempo de 4:13:58, con más de diez minutos de ventaja sobre Álvaro Nieto, que cruzó la meta en la segunda plaza, y más de veinte sobre Jorge Díaz, que fue tercero. En la categoría femenina fue Pilar Fernández quien consiguió acabar los 117 kilómetros de recorido en un tiempo de 5:25:04, con Saelma Coelho en el segundo puesto, y Sonia Sánchez en la tercera plaza.
La Madrid-Segovia MTB cerró así la edición de 2026 reafirmando su lugar como una de las citas imprescindibles en el calendario para los amantes del mountain bike, una comunidad ciclista que, año tras año, sigue haciendo crecer la leyenda de la prueba.
