Lo malo de las finales es que, si las pierdes, te quedas con una sensación de vacío difícil de llenar si no es con el paso del tiempo. Y eso, en una competición como la liga, suele significar que la depresión te dure hasta el partido siguiente, que no afrontarás de la mejor manera posible. Esta reflexión, aderezada con alguna que otra valoración de este redactor, razón por la que se le han quitado las comillas, la hizo Álvaro Senovilla cuando se le preguntó por un partido importante para el Balonmano Nava en una pasada temporada.
Y no le faltaba razón al técnico, aunque de tanto catalogar determinados partidos como ‘finales’, se ha desnaturalizado demasiado el término. Pero lo que le llega ahora al Viveros Herol Nava sí son dos finales para evitar caer al abismo de la División de Plata con el que, por unas u otras razones, ha estado coqueteando toda la temporada.
La ‘maldición’ de jugar en casa en 2026
Como bien señalaba Carlos Villagrán en la previa del encuentro que en la tarde/noche de hoy (21:00 horas) se disputará en el pabellón Guerrer@s Naver@s, “ya habrá tiempo de pensar en cómo ha ido la temporada”. Porque ahora lo que cuenta es sumar los dos puntos en casa, donde el Balonmano Nava suma un total de cero victorias este año, un bagaje demoledor para un equipo que quiere mantener la categoría, y que demuestra que lejos de Nava de la Asunción se han hecho lo suficientemente bien las cosas como para aspirar a la permanencia a dos jornadas para la conclusión de la liga, aunque disgustos como el de la última jornada ante el Ciudad de Logroño son de los que no se olvidan fácilmente.
El equipo navero no ha ganado un solo partido en casa durante 2026, pero Carlos Villagrán hace su apuesta, “y aunque sea por estadística ya nos toca ganar”
Villagrán afirmó que el partido ante el conjunto riojano ya está olvidado en lo que al berrinche se refiere, “porque no podemos pensar en lo que ha pasado, sino aprender de ello”, pero sí hay una evidencia en la que el Viveros Herol Nava puede apoyarse, y es que a su mejor nivel es capaz de pasar por encima del actual segundo clasificado de la liga Asobal. De la otra evidencia, la que dice que a su peor nivel es capaz de perder en veinticinco minutos un partido que dominaba por nueve goles de diferencia, queda una conclusión: “Tenemos que estar preparados para cualquier tipo de situación que se dé en estos últimos partidos, porque tenemos que responder”.
Al municipal navero llega hoy el Horneo Eón Alicante, un recién ascendido que este año ha hecho las cosas tan bien como para poder pasearse en las últimas jornadas de la competición con la tranquilidad de saberse en la Asobal la próxima temporada, pero también con el ‘puntito’ de competitividad que le da el hecho de ser anfitrión de la próxima Copa del Rey que se celebrará en dos semanas, por lo que tampoco está de vacaciones.
No vendrá de paseo
El entrenador del Viveros Herol Nava conoce de la capacidad del cuadro alicantino, y no quiere ni pensar en que pueda llegar a Nava más o menos relajado: “Nosotros, en situaciones como la que están ellos ahora, hemos ido a los sitios a competir al máximo, a no adulterar la liga, a respetar la competición lo máximo posible y entiendo que el rival vendrá con esa mentalidad”, aunque en la competición doméstica no tenga opciones por arriba, ni preocupaciones por abajo. Todo lo contrario de lo que le sucede a un Balonmano Nava que con seguridad volverá a contar con su afición para romper el maleficio de 2026 y así ganar el encuentro y no hacerse cuentas con respecto al descenso directo. Si gana, estará una jornada más (y quién sabe si de manera definitiva) fuera de las dos últimas plazas. Si pierde… saquen las calculadoras.
El de mañana será el último partido en Nava de la Asunción como jugadores del Viveros Herol paralos veteranos Gonzalo Carró y Nico Bonanno, pero también para Jao Bandeira, que volverá al Benfica una vez finalizada su cesión al conjunto segoviano, que no ha confirmado más bajas, pero tampoco ha anunciado demasiadas renovaciones. Todo está condicionado por la clasificación final.
