Una de las muchas cosas positivas que tiene el fútbol es su capacidad para ofrecer, casi sin tregua, nuevas oportunidades. Cada siete días una ocasión de redención, de pasar página y de dejar atrás los momentos de duda. Esa es precisamente la situación en la que se encuentra la Gimnástica Segoviana, que encara la recta final de la temporada con la necesidad de reaccionar tras atravesar su momento más delicado del curso. Y es que, a falta de cinco jornadas para la conclusión de la fase regular, el conjunto gimnástico ha visto cómo su rendimiento en las últimas semanas le ha llevado a despedirse prácticamente de la pelea por el ascenso directo.
Sin embargo, y pese a ese bajón, la coyuntura no es ni mucho menos negativa si se analiza con perspectiva. El equipo azulgrana mantiene intactas sus opciones de disputar el playoff de ascenso, un objetivo que ahora pasa a ser prioritario y que buscará certificar cuanto antes. En este contexto, el equipo dirigido por Joaquín Gómez afronta una cita clave este domingo, cuando visite el estadio de O Couto para medirse al Ourense en un encuentro programado para las 18:00 horas. Un duelo que va mucho más allá de los tres puntos en juego, ya que puede resultar determinante en la configuración de la zona alta de la clasificación. La Gimnástica Segoviana llega a la cita instalada en la tercera posición con 48 puntos, a cinco del segundo clasificado, el Oviedo Vetusta. Enfrente tendrá a un rival directo como el Ourense, que ocupa la quinta plaza con 45 puntos, precisamente la que marca el acceso al playoff de ascenso.
De este modo, una victoria del conjunto gimnástico no solo supondría reencontrarse con el ansiado triunfo, sino también dar un golpe de autoridad en la tabla al ampliar la distancia con un competidor directo. No obstante, el momento de forma del equipo gimnástico genera cierta incertidumbre. La Segoviana encadena ya cuatro jornadas consecutivas sin conocer la victoria, con un balance de dos empates y dos derrotas. Entre estos resultados destacan los empates frente al Atlético Astorga y Fabril, así como las derrotas sufridas ante Lealtad y, más recientemente, frente al Valladolid Promesas. Este último tropiezo tuvo además un significado especial, ya que supuso la pérdida de la condición de invicto en La Albuera.
Si se analizan los números a domicilio, la irregularidad también ha sido protagonista en las últimas semanas. El conjunto segoviano ha sumado empates en sus visitas al Langreo y al Lealtad, mientras que cayó derrotado en su último desplazamiento ante el Atlético Astorga, lo que refuerza la exigencia del compromiso que afronta ahora en tierras gallegas. Porque enfrente estará un Ourense que ha hecho de su feudo un auténtico fortín. El conjunto gallego no conoce la derrota en O Couto en lo que va de año y encadena ya siete jornadas consecutivas sin perder, con un balance de cuatro victorias y tres empates.
En cuanto a los precedentes entre ambos equipos, el recuerdo es favorable para la Gimnástica Segoviana. En el encuentro de ida, disputado en el campo municipal de La Albuera, el conjunto segoviano logró imponerse por 2-0 gracias a un doblete de Ayán. Así las cosas, el partido de este domingo se presenta como una auténtica prueba de fuego para una Segoviana que llega herida, pero con margen de reacción. No en vano, las cinco jornadas que restan hasta el final del campeonato enfrentarán al conjunto gimnástico exclusivamente a rivales directos en la lucha por el playoff, lo que eleva aún más la importancia de cada punto en juego.
