El Unami de fútbol sala femenino tiene por delante 40 minutos para que el sueño de alcanzar la Primera División se convierta en realidad, o en el pabellón José María Cagigal de Murcia se produzca un brusco despertar frente a una UCAM que lleva cinco temporadas consecutivas con el recurrente sueño que vive por primera vez el conjunto segoviano.
Las 13 Azules, y los incondicionales que con ellas viajaron, salieron en la mañana de ayer hacia la capital murciana en autocar, con la tranquilidad de saber que han llegado con sus opciones de ascenso intactas al último partido de la temporada y que, suceda lo que suceda en la cancha, la temporada solo puede ser calificada de histórica. Luis Martín, el artífice del éxito sin paliativos de este grupo de jugadoras, veía a la plantilla, “muy mentalizada de lo que tiene que hacer en la cancha para poder llevarse el partido, y confiada en nuestras posibilidades, que las tenemos”.
El encuentro, que dará comienzo a las 11:45 de la mañana, tendrá varias claves para el entrenador segoviano, pasando la primera por “saber aguantar el primer arreón que nos dará el equipo local, que si ya en Segovia nos apretó muchísimo en la primera parte, estoy convencido de que en su cancha lo va a hacer aún más. Aguantar esos ocho, o diez primeros minutos con el marcador a cero nos daría mucha confianza para el resto del partido”.
Pero como no solo de defender vive el Unami, Luis Martín también pone el énfasis en la posesión, y en la salida de la pelota jugada, “porque de nuestra capacidad para hacerlo dependerá que tengamos más presencia en el área contraria, y que podamos meter un poco más de presión en nuestras oponentes”. Sin duda, el hecho de que la UCAM se encuentre ante su quinta fase de ascenso otorga al conjunto murciano un plus de experiencia, pero también de presión por lograr el objetivo, “y este hecho puede influir en el juego”.
Pero, para conseguir que esa presión pase factura, el Unami no puede equivocarse, y el técnico ha aleccionado a sus jugadoras de la importancia de salir a competir desde el primer minuto de juego, “y no especular pensando que el partido es largo, porque el rival no lo va a hacer”. La peligrosidad de jugadoras como Pepa o Rocío en sus acciones por la banda también ha sido estudiada, “pero una cosa es lo que cómo preparas los partidos en los entrenamientos, y otra bien distinta es cómo salen”.
Con todas las jugadoras (sanas) disponibles, las rotaciones en un encuentro de tanta tensión jugarán un papel fundamental, como también lo será la actuación de una pareja arbitral que se espera que pase lo más desapercibida posible. Porque los protagonistas del sueño han de ser quienes tanto han trabajado por llegar hasta el último partido.