Europa Press / Madrid
El circuito de Termas de Río Hondo será el escenario de la segunda cita del Mundial de Motociclismo, el Gran Premio de Argentina, en el que Jorge Lorenzo (Yamaha) intentará ratificar este fin de semana el dominio ofrecido en la categoría de MotoGP en la pretemporada y en la cita inaugural de Catar.
El balear empezó la defensa de su título con una victoria bajo los focos del circuito de Losail, donde demostró el potencial que la M1 había mostrado en los test. El pentacampeón mundial se hizo con la pole y luego fue muy superior a sus rivales en la carrera, aventajando en más de dos segundos al italiano Andrea Dovizioso (Ducati) y a Marc Márquez (Repsol Honda).
De este modo, la primera prueba mundialista no ofreció el cambio esperado por las nuevas normas y las dos Yamaha y las dos Honda estuvieron entre las cinco primeras plazas, con únicamente la Ducati de ‘Dovi’ inmiscuyéndose, aunque Dani Pedrosa quedó a más de 14 segundos del ganador, la misma que Maverick Viñales (Suzuki), que confirmó la mejor de su moto al rozar la pole position.
Ahora, el circuito argentino volverá a ser un nuevo examen por sus diferentes condiciones a las de Losail y Lorenzo tratará de asestar otro golpe a sus rivales e ir tomando distancia en este primer tramo clave de campeonato que los dos últimos años se le ha atragantado. Además, en Catar las MotoGP habían tenido test y tenían más fácil encontrar una buena puesta a punto que en Termas de Río Hondo.
“Hemos comenzado el campeonato de manera perfecta, pero todavía tenemos que entender el comportamiento de la moto en distintos trazados”, expresó el mallorquín que además nunca ha ganado en Termas de Río Hondo y donde el año pasado lo pasó “algo mal”, finalizando quinto.
Esa carrera fue entonces para su compañero, el italiano Valentino Rossi, que intentará volver a pelear por el podio después de que se le escapase pese a sus esfuerzos por ‘cazar’ a Márquez y así no descolgarse de inicio.
‘Il Dottore’ ganó en 2015 tras el primer tenso duelo de la campaña con el de Cervera, que terminó con éste por los suelos en los compases finales de la carrera. El de Urbino espera revivir esas sensaciones para tratar de acabar con una sequía de triunfos que se alarga desde el pasado Gran Premio de Gran Bretaña de agosto.
Dispuesto a pelear con las dos M1 estará un Márquez que estuvo a más nivel del esperado en Losail y que ha vivido una auténtica odisea para llegar a suelo argentino por culpa de los retrasos en sus vuelos, que hicieron temer porque estuviera a tiempo para la rueda de prensa oficial. Al final, llegó y evitó cualquier tipo de sanción.
El catalán mostró una buena progresión en un trazado desfavorable para su Honda, peleando por la pole con Lorenzo y estando delante en la carrera del domingo, objetivos a repetir en un circuito donde ganó en 2014 y que se ajusta mejor a su montura.
Más complicado parece ahora esa misión para un Pedrosa que ni en la calificación ni en la carrera pudo estar con los más rápidos. Al de Castellar del Vallés parece que le está costando adaptarse mejor a su montura y ha reconocido que todavía les queda mucho trabajo por hacer para estar peleando por el podio aunque en 2014 fue segundo en Termas de Río Hondo.
