Poco a poco, como corresponde a un equipo que nunca ha tenido prisa por llegar a ninguna parte, y sí muchas ganas de disfrutar de su deporte, el Unami ha ido aprendiendo lecciones sobre lo que debe, y lo que no debe hacer para ganar los partidos de la Segunda División femenina de fútbol sala. Ayer, ante un rival como el Alovera, que trató de poner (y de hecho puso) muchas ganas y no poca condición física para tratar de suplir sus carencias técnicas, las jugadoras que dirige Luis Martín realizaron un partido más práctico que brillante, pero suficiente para hacerse con los tres puntos, que al final es lo que cuenta.
De entrada, el cuadro visitante le cedió toda la iniciativa al equipo segoviano. Con sus integrantes defendiendo en doce metros, el Alovera pretendía cerrar todas las vías de penetración, buscando las contras sobre la portería de Laura, que aunque bien es cierto que tuvo que intervenir en algunas acciones, estuvo más bien tranquila durante el tiempo que se situó bajo la portería.
Ante el esperado planteamiento tan defensivo, el Unami apostó por la paciencia en el ataque, pero también por la velocidad en el momento adecuado, en busca del desajuste en las marcas. El primero de ellos llegó en el minuto 7, con una diagonal de Laura Llorente sobre Patri, que tocó de primeras para que Cris, sola en el segundo palo, solo tuviera que empujar a las mallas el 1-0.
Superado el primer problema, como era el de ‘abrir la lata’ ni el Unami cejó en su dominio, ni el Alovera quiso salir de la cueva, por lo que el encuentro siguió por los mismos derroteros, aunque poco a poco las locales fueron cometiendo errores que propiciaron los acercamientos alcarreños. Pero la falta de definición del Alovera fue más que patente, y así el equipo local se vio en disposición de marcar el segundo tanto cuando Patri culminó un contragolpe que inició ella misma después de que el lanzamiento de Laura Llorente se encontrara con la buena respuesta de Elisabeth.
Tras el entreacto, salió el Unami bastante peor que en la primera mitad, en buena medida porque el Alovera subió sus líneas, realizando una presión que rozó la desesperación por momentos, apretando mucho la salida del balón local, y provocando pérdidas y posteriores contragolpes que hicieron bajar mucho la calidad del partido.
Le faltó frescura al Unami en algunos momentos de este segundo tiempo en el que el choque se convirtió en un correcalles casi sin áreas, aunque en la segoviana Elena tuvo un poco más de trabajo de lo que tuvo Laura en el primer tiempo.
El equipo de casa se defendió más de lo que pudo atacar durante diez minutos, pero salió del trance sin daños, y así en una pérdida del Alovera, que en el ataque estático apenas lograba crear peligro, Patri superó en el mano a mano a Elisabeth para marcar el 3-0 y finiquitar el partido con muchos minutos aún por jugarse. Aún le dio tiempo a Sofi a hacer el cuarto de las locales, y ‘picarse’ con Cris, capitana del Alovera, que hizo el 4-1 pero ni aún así se calmó en unos últimos minutos en los que se confundieron intensidad con algo más. Pero la cosa no pasó a mayores, el Unami leyó lo que el partido le pedía, y al final se hizo con los tres puntos.
