El Viveros Herol Nava se ha apuntado esta temporada al ‘más difícil todavía’, con una plaga de lesionados sin parangón, con bajas de jugadores que dicen que sí al final de la liga pasada, y dicen que no a poco de iniciarse la presente, con partidos aplazados que se recuperarán cuando Dios (y la Federación) quieran, y con un frontón como sede de sus partidos que cuando llueve, o hace sol, parece la piscina cubierta de Nava de la Asunción. Y, aún así, el equipo inicia la segunda vuelta dependiendo de sí mismo para lograr la permanencia.
La visita del Bidasoa a la localidad segoviana es una de las de ‘campanillas’, ya que el líder de la División de Honor Plata es de esos equipos que tiene que jugar la próxima campaña en Liga Asobal sí, o sí. El bloque dirigido por un clásico como Fernando Bolea es aún más poderoso que el de la pasada campaña, cuando jugó el play off de ascenso en Santander, que cerró con el encuentro que disputó ante el Viveros Herol del que no pocos seguidores naveros se acordarán, puesto que supuso el hermanamiento entre las aficiones de ambos conjuntos.
El club irundarra ha construido un bloque unido a muchas de las estrellas de la categoría que ya formaban parte del equipo el año pasado, contando con Adrián Crowley en el extremo izquierdo, jugador con gran capacidad anotadora y excelente rendimiento; Jon Azkue, que sigue como organizador del ataque; Dejanovic y Zubiria como pareja de porteros, un lujo para cualquier equipo; Iago Muiña en el lateral derecho, acompañado por jóvenes como Jon Vázquez y Cavero, internacional junior, o Cristian Martínez que ya jugó los últimos meses de la pasada campaña proveniente de Anaitasuna, convirtiéndose en el jugador referencia en el lateral izquierdo y el centro de la defensa.
Para la primera línea cuentan con Didac Villar, proveniente de Benidorm, con muchos minutos en Asobal, Julián Portero, referencia en primera línea de Palma del Río la pasada temporada, y Brezbradica como un lanzador que puede aportar muchos goles.
Markel Beltza es otra de las incorporaciones importantes, por el hecho de volver a casa que genera una motivación extra y de volver como un jugador ya experimentado gracias a los muchos minutos jugados en Villa de Aranda las pasadas campañas, todo un baluarte defensivo que junto a Martínez constituye posiblemente la mejor pareja de centrales de la categoría.
Poseen también a la perla vasca del momento Kauldi Odriozola, procedente de Zumaia. Para el pivote un desconocido pero muy trabajador Gastón Mouriño, jugador argentino con muy buenas maneras en la faceta atacante goleando y provocando mucho desequilibrio en la defensa rival y otro balcánico, Veljko Davidovic que redondea una plantilla muy importante.
Pues a toda esa plantilla se medirá hoy el Viveros Herol Nava, con la única ventaja para los naveros de contar en la grada con una afición fiel, puesto que todo lo demás lo tiene en contra. Comenzando por el equipazo que tendrá enfrente, y finalizando por su pabellón, al que se le han vuelto a reproducir los problemas de condensación de una manera tan evidente que los charcos de dimensiones considerables ponen en riesgo la integridad física de los jugadores.
De esta manera, sobre el partido de esta tarde pesa un aplazamiento, que supondría unos gastos extra para un club de presupuesto ajustado, un cambio de pabellón al de Carbonero El Mayor, difícil por la burocracia federativa, o un rezo masivo al Santísimo Cristo de la Expiración, patrón del pueblo, para que la mañana de hoy amanezca con unas condiciones climatológicas que permitan que dentro del frontón no llueva. Que a veces los milagros pasan.