El Viveros Herol Nava se ha metido en una dinámica negativa de resultados que le ha sumido en una depresión de la que (parece) comenzó a salir el pasado miércoles, cuando tuteó, y de qué manera, al Frigoríficos Morrazo, tercer clasificado de la Liga Asobal, en la Copa del Rey.
Pero después del primer paso para salir de las depresiones, hay que dar el segundo, y éste debe producirse en la tarde de hoy, en el último encuentro de 2015 que el equipo navero jugará ante el catalán conjunto de La Roca, otro de los rivales inmersos en la lucha por la permanencia que está haciendo los deberes, sobre todo en los partidos de casa.
Y es en ese capítulo de los encuentros como local al que el Viveros Herol Nava debe aferrarse si quiere dejar las posiciones más bajas de la clasificación. Resulta curioso que, con un pabellón tan ‘caliente’ como el de Nava de la Asunción, el equipo apenas haya sumado puntos esta temporada, y sin duda esa dinámica debe cambiar, porque la clasificación aún está apretada por abajo, pero todos los equipos están sumando, y hay un Cisne-Octavio que puede comenzar a decidir algunas opciones por la permanencia.
El conjunto catalán de La Roca cuenta con un juego muy característico, trabajado y fijado durante generaciones, dado que tiene una gran tradición de cantera. Jugadores muy luchadores, dinámicos y de gran calidad individual a los que se unen buenos refuerzos de equipos cercanos como el Balonmano Granollers.
Fruto de esa colaboración se han incorporado dos jugadores muy importantes esta temporada como Puig, que aporta lanzamiento exterior y su envergadura le permite subir la altura de la defensa catalana, así como Pol Capdevila, pivote también procedente de la cantera vallesana, otro de los que pueden atacar con mucha solvencia y defender aportando seguridad.
Estos dos hombres vienen a sumar a jugadores que contaban con muchos minutos de juego la temporada pasada, como Mario Martínez que puede aportar en ambos laterales, Pere Vaquer, con lanzamientos certeros a media distancia y gran velocidad en el uno contra uno, o Lluis Montserrat, baluarte defensivo central del 6:0, así como Pau Pérez o Morales, extremos de gran velocidad.
Todos ellos hacen del equipo de La roca un equipo muy trabajado en tareas defensivas que consigue muchos balones a través de su portero Miquel González y aprovecha a través de su contraataque, el dinamismo ofensivo moviendo el balón continuamente de un lado a otro y la capacidad lanzadora desde zonas cercanas a nueve metros.
Además de la situación clasificatoria de segovianos y catalanes, hay que tener en cuenta que el cuadro barcelonés es una de las ‘bestias negras’ del Viveros Herol Nava, que nunca ha conseguido doblegarle en competición oficial, por lo que el partido se antoja de máxima dificultad para los de Álvaro Senovilla, que apenas ha tenido tiempo para preparar el partido, puesto que el Frigoríficos Morrazo tiene un estilo de juego muy distinto al de La Roca, pero que buscará hacer su partido, al que quizá interese un ritmo algo más lento que el del pasado miércoles, puesto que el rival es de los que puede endosarte rápidos parciales en contra a base de contragolpes.
