El Viveros Herol Nava sigue con su racha de buenos resultados, y en la jornada de ayer logró hacerse con otros dos puntos, no sin varios infartos múltiples, tras ganar al Handbol Bordils en el encuentro aplazado correspondiente a la primera jornada de Liga.
De entrada, la sorpresa negativa al pisar la cancha era la presencia de Isma Juárez vestido de calle. Una luxación en un dedo en el último entrenamiento de la semana dejó al extremo sin poder alinearse con sus compañeros, así que la lista de ausencias en la que se integraban Isma Villagrán y Simón García se ampliaba con otro jugador importante para el equipo.
Claro que, en el otro lado, la situación del Bordils tampoco era para tirar cohetes, ya que hasta tres jugadores básicos en el esquema de Pau Gómez se quedaban en Girona por asuntos personales. Así es el deporte amateur, y así se afrontó un partido vital para las aspiraciones de ambos conjuntos, deseosos de salir cuanto antes de la zona baja de la tabla.
Y, al final, esas ausencias fueron más importantes para el Handbol Bordils que para el Viveros Herol Nava, que tuvo en su favor el factor cancha, que hizo creer, y crecer, a jugadores muy necesitados de confianza como Guille Campillo, o Dani Simón, que sumaron de muy buena manera al equipo. Los veteranos, como Carlos Villagrán, como Alberto Camino, como Alberto García, o los ‘zipi y zape’ de la defensa como son Julián Rasero y Carlos Domínguez, no hace falta que crezcan en confianza, porque de ella van sobrados, aunque en el tramo final de los partidos los nervios afecten a todos.
Mención aparte merece la portería, porque fue la actuación de los guardametas la que terminó decidiendo el encuentro en favor del equipo de casa. Alberto Miranda demostró su tremenda calidad bajo los palos, con actuaciones meritorias en el primer tiempo, y paradas salvadoras en el segundo, incluyendo el clarísimo lanzamiento en el último segundo del partido del extremo Josep Reixach, que hubiera supuesto el empate. Por el contrario, en la portería visitante Joan Comas no tuvo su tarde, y solo durante algunos minutos del segundo tiempo logró enlazar algunas acciones de mérito, ya que en la primera mitad todos los lanzamientos naveros que fueron entre palos se convirtieron en gol.
Curiosamente, dos de los conjuntos menos goleadores de la categoría demostraron mucha solvencia ofensiva en una primera parte en la que los ataques se impusieron con claridad a las defensas. En la ofensiva catalana, Eduard Nonó acaparaba todas las miradas, marcando cinco de los siete primeros tantos de su equipo, y obligando a la defensa navera a salir de su posición para intentar taponar sus lanzamientos, lo que dejaba espacios para que sus compañeros llegaran a los seis metros con mucha facilidad, a pesar de los intentos de Miranda por pararlo casi todo.
Sin ser mala la defensa segoviana en el primer tiempo, en el que se llegó a alternar el 6:0 con el 5:1 avanzando a Alberto Camino, los 15 goles encajados se antojaban una cifra elevada. Pero este dato se quedaba en menos si se tenía en cuenta lo que pasaba en la otra portería, porque en esta ocasión sí funcionaban los lanzamientos exteriores, y no se renunciaba a las contras. De esta manera el Viveros Herol Nava mandó en el marcador con diferencias que llegaron a ser de hasta cuatro goles, que al final quedaron reducidos a dos con la llegada del descanso.
Tras la charla en los vestuarios, comenzó el equipo de casa bien centrado en defensa, pero errando contragolpes que hubieran podido romper el partido. Bordils, con Nonó conectando muy bien con Francesc Reixach, avanzaba en el marcador, pero nunca lo suficiente para pasar del empate, en un intercambio de goles y de ocasiones falladas que no terminaba de favorecer a ninguno de los dos equipos, por más que el segoviano siempre llevara la iniciativa en el electrónico.
Así, con ventajas mínimas para el Nava, se entró en la recta final del choque, y al Bordils le comenzaron a pasar factura el cansancio y los nervios de verse siempre por detrás, mientras que el conjunto de casa tenía más alternativas en ataque, y siempre encontraba el brazo salvador de los veteranos, más el cañón de Guille Campillo, para machacar una y otra vez la portería visitante.
A un minuto y medio para el final, el lateral izquierdo del Viveros Herol colocaba el 28-25 que parecía asegurar la victoria segoviana. Pero Nonó marcaba un gol sin apenas dar tiempo a que se celebrara el tanto anterior, y el Bordils pasó a defensa individual, al tiempo que los colegiados andaluces enloquecieron de manera transitoria, y señalaron una falta de ataque a Alberto García tan ridícula como los pasos que se le indicaron a Alberto Camino cuando, tras un tanto de Carlos Villagrán y la respuesta de Josep Reixach, Nonó cerrara su extraordinaria tarde poniendo el 29-28 a diez segundos de la conclusión. En el último ataque visitante, Josep Reixach volvió a encontrarse solo delante de Miranda, pero el portero del Nava rechazó su lanzamiento ante el delirio de los aficionados locales. El ataque encarriló el partido, y la portería defendió la victoria. Como debe ser.
