“Yo nunca he dicho que tuviéramos firmado el convenio. Sí he dicho que le teníamos, y ahí está, en papel”. Quien esto afirma es el alcalde de Nava de la Asunción, Santiago de la Cruz, que tras la información publicada el pasado miércoles acerca de la ausencia de un convenio firmado con la Junta para la construcción del nuevo pabellón, se puso en contacto con este diario para aclarar varios puntos, hacer una cronología de las negociaciones con el ente territorial, y poner las responsabilidades donde corresponden.
En primer lugar, el alcalde afirma que “en 2007 es cierto que en la aprobación del presupuesto municipal figuraba una cuantía para el polideportivo, pero sin ningún tipo de cobertura a través de subvención, ni de palabra, ni por escrito con las Consejerías. Por ello, en 2008 redactamos un anteproyecto de construcción del nuevo pabellón, y el 21 de julio le mandamos una memoria al director general de Deportes (Alfonso Lahuerta) que nos comunicó que no tenían demasiados recursos, pero como nuestro planteamiento pasaba por la construcción de un pabellón de uso compartido, nos envió a la Dirección General de Infraestructuras Educativas dependiente de la Consejería de Educación”.
La directora general de Infraestructuras Educativas, María del Castañar Domínguez, “nos plantea los criterios que tenían a la hora de apoyar la construcción de instalaciones deportivas. Lo más que podían poner era el 60 por ciento de la inversión, que resultaba una cantidad de 540.000 euros, y el resto debíamos buscarlo nosotros”.
Llegados a un acuerdo, el Ayuntamiento navero recibió una propuesta de convenio que, con el título ‘Convenio de colaboración entre la Comunidad de Castilla y León y el Ayuntamiento de Nava de la Asunción por el que se articulan las condiciones y requisitos de la subvención concedida directamente a dicha entidad, para la construcción de una instalación polideportiva para uso educativo compartido, recogía que el presupuesto de la obra era de 1.508.000 euros, y que la subvención de la Consejería era de 540.000 euros con cargo a la asignación presupuestaria 0703322-I de los presupuestos de la Comunidad Autónoma, destinando para el año 2009 la cantidad de 100.000 euros, y para el año 2010, 440.000 euros.
Todo iba sobre ruedas. Pero, antes de firmar el convenio, llega una propuesta: “Desde Educación se nos dijo que fuéramos a la Consejería de Cultura, ya que a pesar de no contar con muchas posibilidades económicas, sí podían darnos algo de dinero con el fin de poder dotar al pabellón de una serie de equipamiento. Pero que si ésta intervenía, había que formalizar un nuevo convenio, al haber acordado con dos Consejerías dos partidas presupuestarias diferentes”.
Cultura comunicó al alcalde de Nava “que entre 60.000 y 80.000 euros podían poner para el pabellón. Nos pidieron el convenio que nos había remitido la Consejería de Educación para hacer las modificaciones oportunas”, y el 15 de febrero de 2010 el Consistorio navero se lo remitió al secretario general de la Consejería, Melchor Arias.
A partir de ese momento, llega la catástrofe para Nava de la Asunción. “Al cabo de un mes, me llamó el secretario para decirme que se había acabado el dinero, y que no podían gastarse un euro más, ni en Educación ni en nada, que a ver si tenían dinero para pagar a los profesores, y que de inversión se habían cerrado todas las partidas, paralizando incluso algunos proyectos que estaban en proceso de licitación”. El grifo de las inversiones se había cerrado.
Santiago de la Cruz confirma varias reuniones con distintos miembros de la Junta, incluido el presidente Juan Vicente Herrera, desde ese momento. Pero lo que más se consigue “es que el Consejero de Educación (Juan José Mateos) nos dijera que no nos preocupáramos, que fuéramos avanzando en la construcción, que había una serie de trabajos que nosotros podíamos hacer, y que viendo la evolución del problema presupuestario y económico de la Junta, ellos ya verían cómo podían cumplir con el compromiso adquirido”.
El alcalde navero no elude su responsabilidad, “pero creo que la Junta de Castilla y León ha obrado con muy poca seriedad en este tema, y así se lo he dije al presidente Herrera en las pasadas elecciones. Asumo la responsabilidad que tengo, que es la de haber planteado este proyecto, y haber pensado que el problema que surgió iba a ser subsanable. Si sé que iba a suceder esto, podría haber invertido el dinero en darle una vuelta al antiguo pabellón. Pero en su momento entendimos que no podíamos gastarnos un dineral en una instalación vieja, y de ahí que buscáramos la construcción de una nueva”.
La última reunión fue en el Consejo Superior de Deportes, “donde fui con Pedro Gómez de la Serna (diputado por Segovia), y estuvimos hablando con el Secretario de Estado y la directora general de Deportes. Nos dijeron que tenían constancia de nuestro problema, y que aunque no tenían dinero para infraestructuras, salvo para el mantenimiento de las propias, se iban a tomar como un reto personal el buscar recursos para ayudarnos. A nosotros nos da igual la forma de ayudar, pero sí les pedí que de alguna manera pudieran instar a la Junta de Castilla y León a cumplir el compromiso que había adquirido”.
De la Cruz apunta una solución para acabar con el problema: “Nuestro Ayuntamiento no está excesivamente endeudado, y apunto como posibilidad la petición de un crédito puente por valor de esos 540.000 euros, pero siempre y cuando exista un compromiso firme de que en un plazo de dos años la Junta nos va a dar esa subvención para poder amortizar el crédito. Nosotros nos haríamos cargo de los intereses por esos dos años”. Es la última intentona de un Ayuntamiento que apunta a la institución regional como culpable de unos males que le han dejado con su nuevo pabellón a medio terminar.
