Los pupilos de Diego Gacimartín estuvieron a punto de conseguir el empate ante el Valdepeñas después de una primera parte nefasta. Los segovianos llegaron a ir perdiendo 4-0 en el minuto 35, pero en los momentos finales reaccionaron y se colocaron 4-3.
El partido comenzó muy igualado. Ambos equipos se tanteaban, sabedores de lo mucho que se jugaban en la tarde del sábado. La primera ocasión fue para los segovianos, con un disparo de Charly al larguero. El atacante se zafó de dos oponentes y remató con un tiro potentísimo que se estrelló contra el travesaño.
Poco a poco, el Valdepeñas gozaba de oportunidades, aunque eran bien desbaratadas por Alberto. Pero en el 17, a tres minutos del descanso, Kike mandaba el balón a la escuadra, haciendo imposible la estirada del guardameta visitante. Vigésimo primer tanto del madrileño en Liga y el Massey Castro ya estaba por delante en el electrónico.
Un remate de Álvaro que se estrelló en el palo, fue la última ocasión del choque antes del paso por vestuarios.
Se llegó al descanso con ventaja para los locales. El Segovia Futsal se marchó a los vestuarios consciente de que debería mejorar su puntería si quería superar a un Valdepeñas muy incisivo.
Ya en la reanudación, Kike hacía el segundo de su equipo, que dio alas a los de Raúl Aceña que empezaron a atacar con mucha intensidad y con una velocidad mortífera que la zaga segoviana era incapaz de controlar.
El disparo de Miguelito lo desviaba el máximo goleador azulón para poner más tierra de por medio. El pabellón del complejo deportivo Virgen de la Cabeza era una fiesta, que no había hecho nada más que comenzar, ya que en el minuto 31 Kike se la dio a Contreras, que enfiló camino de la portería segoviana. El cierre vinatero encaró a Mordi y lo batió por bajo.
A seis minutos de la conclusión, los de Diego Gacimartín comenzaron a intentar llegar al marco local usando el portero-jugador, hecho que iban a aprovechar los locales para poner el cuarto gol en el electrónico, por medio de Contreras.
A partir del 4-0, el Segovia Futsal despertó. Buitre y Víctor lo intentaban con rápidas triangulaciones, pero no lograban desarbolar la ordenada defensa de los locales, que de momento no se descomponía, aunque comenzaba a mostrar algunos resquicios. Su insistencia al final tuvo su recompensa en unos últimos minutos de infarto.
No había tregua, y los segovianos iban a recortar distancias con los tantos prácticamente consecutivos de Chus, Álvaro e Iván Quintín. Antes, Kikillo desaprovechó un doble penalti para los de la Ciudad del Vino.
Las permutas de los jugadores de Gacimartín cogieron totalmente desprevenidos a un Valdepeñas que creía tener el partido cerrado. La afición local estaba tensa esperando a que el colegiado señalase la conclusión del encuentro mientras que los segovianos seguían soñando con la remontada, que estuvo cerca de consumarse. Pero el crono finalmente llegó a cero, y con él se cerró la clasificación del conjunto manchego para el play off, mientras que el Segovia Futsal deberá seguir apretando si quiere tener opciones de fase de ascenso. Que no lo va a tener nada fácil.
