Lo tuvo en su mano pero no pudo ser. El Segovia Futsal dio un paso atrás en sus aspiraciones al playoff al caer por tres goles a uno en su visita al Brihuega. El equipo entrenado por Diego Gacimartín cuajó un gran partido, pero careció de un mayor acierto para hacer justicia con lo visto, algo de lo que no adoleció un Brihuega que pone tierra de por medio entre ambos conjuntos, y deja a Segovia tocado en su lucha por entrar en el playoff de ascenso.
Volvía la competición en Segunda División de la LNFS, tras el parón por la celebración de la Copa de España la pasada semana, y lo hacía con un gran partido con muchas cosas en juego. Los de Rubén Barrios querían salir apabullando ante Segovia y a fe que lo consiguieron. Alberto Blecua, a los dos minutos, lograba el primer gol de la tarde.
Pero lo cierto fue que el gol no amilanó a Segovia. Sin dominador ni ocasiones en los instantes posteriores, el cuadro visitante se había rehecho y refrendaría su respuesta con el tanto del empate. Una jugada de estrategia en un saque de banda, en el minuto 6, permitía a Iván establecer el 1-1. El gol fue además un bálsamo para Segovia, que a partir de ese momento vivió sus mejores minutos de todo el partido y tuvo las ocasiones necesarias como para ponerse por delante e incluso abrir brecha, pero no lo aprovechó y a la postre lo acabó pagando.
Respondería Pepe Díaz primero, eso sí, en un tiro peligroso para los alcarreños. Acto seguido, una buena jugada colectiva local la terminaba Carlos con un disparo desviado. Tomaría entonces las riendas el equipo de Gacimartín. Alvarito, en jugada individual, pudo adelantar a los suyos. A continuación, el propio Alvarito dispararía y el balón acababa en córner. Segovia presionaba con inteligencia en toda la cancha y la apuesta le estaba dando resultado, disfrutando de los que serían sus mejores minutos en el partido.
Brihuega reaccionaría con un tiro peligroso de Párraga que despejó Mordi con problemas. Después, sería Pepe Díaz el que dispararía envenenado tras una nueva jugada colectiva del Brihuega. Y a renglón seguido, en una contra, un pase de Alberto de nuevo para Pepe Díaz acabaría con disparo de éste, siendo desviado a saque de esquina. La última jugada del primer tiempo pudo ser decisiva: Edu, en una muy clara, perdonaba el 1-2 y Párraga, culminando una contra, enviaba el esférico al palo.
Mordi, nada más salir del descanso, realizaba un paradón a tiro del briocense Iván. Segovia seguía sin conformarse y Rafa Luque tenía que desbaratar un mano a mano para evitar el 1-2, la antesala de la noticia negativa para los segovianos, ya que tras una buena jugada de los manchegos en la salida de balón, con Párraga asistiendo de espaldas a Carlos, éste aprovechó para hacer el 2-1.
Segovia siguió con el control pero sin ocasiones claras, un planteamiento bien ejecutado que no tenía respuesta a la hora de crear y percutir sobre la meta briocense. Los locales, más entonados adelante, tendrían en los pies de Iván y Párraga dos disparos para aumentar la renta. Los alcarreños se movían con más tino y otro balón suelto en el área segoviana lo tuvo que recoger Mordi para evitar males mayores. Para entonces, Edu volvió a poner el miedo en el cuerpo a los de Barrios con dos tiros, uno que paró Rafa Luque y otro que se marchó al poste.
Del achuchón visitante se pasó a las ganas de sentenciar del Brihuega. Luispe y Párraga gozaron de una doble ocasión para el 3-1. Dani Mejías se puso entonces como portero-jugador, y Segovia pudo empatar en una jugada para Charli que murió en el segundo palo. Pero tras el intento Alvarito vio la segunda amarilla, y ahí ya sí lo vio imposible Segovia, que en una última jugada dejó la meta vacía, robando Carlos el balón y haciendo el 3-1 definitivo. En definitiva, fue un encuentro igualado que se resolvió por el mayor acierto local y que dejó buenas sensaciones no obstante en los segovianos, tal y como reconocería el técnico Diego Gacimartín al término del mismo.