El Unami cerró su particular ciclo de encuentros ante rivales de la zona alta de la clasificación con una valiosa victoria frente al Leganés Masdeporte, uno de los equipos de más calidad en su conjunto que ha pasado por Segovia, y que si perdió en el Pedro Delgado fue porque se encontró con un oponente absolutamente concentrado en su faceta defensiva, y con una lectura perfecta de lo que requería el encuentro por parte de Luis Martín en el banquillo.
El técnico segoviano tuvo que convocar a tres jugadoras del filial, Míriam, Lucía y Lauri, ante las bajas de Estela, Adela, Laura Usa y la última de Sofi, que quiso vestirse de corto junto a sus compañeras, a pesar de no estar en condiciones de participar en el partido. Y todas las jugadoras respondieron a la perfección, planteando una defensa en media cancha que cerró todos los espacios a un Leganés que, pese a ello, puso a prueba la calidad de Elena bajo los palos.
A la primera parte no la faltaron ocasiones de gol, pero las guardametas estuvieron a gran nivel. Y si la del Unami paraba, la del Leganés, Marta, no le iba a la zaga sobre todo en un remate en el segundo palo de Lauri bien despejado. Porque si en los primeros compases del choque fueron las madrileñas las que llevaron el peso del partido, poco a poco las segovianas fueron igualando el encuentro en lo que a ocasiones de gol se refiere, con una Cris jugando su mejor partido (de largo) de la temporada, liderando al equipo en la faceta defensiva, y buscando la potencia de su lanzamiento exterior en ataque.
Tras el descanso, sorprendió el entrenador del Unami poniendo bajo los palos a Míriam. Pero si algo tiene Segovia son porteras de muchísima calidad, y la joven guardameta del filial estuvo segurísima en todas sus acciones frente a los ataques del Leganés, que fueron mucho más numerosos tras el descanso, entre otras cosas porque el Unami cedió totalmente la iniciativa, tratando de forzar los errores madrileños con su buen hacer defensivo.
El cansancio fue haciendo mella, y a cinco minutos para la conclusión, la entrenadora del conjunto visitante apostó por situar en la cancha a Patri como portera-jugadora, buscando una victoria que se le resistía. Fue el principio del fin para el Leganés, porque el Unami no bajó ni un ápice su nivel de concentración, amenazando con marcar en una de esas circulaciones de pelota tan comprometidas que realizaba su oponente, hasta que, a poco menos de dos minutos para el final, Cris estuvo lista para recibir un balón de saque de banda, y lanzarlo a la portería contraria, aprovechando el cambio de portera que estaba realizando el Leganés. Así llegó el 1-0 que se convirtió en definitivo y le dio al Unami la gran alegría de haber sumado tres puntos frente a un rival de los mejores de la competición.
