En un encuentro en el que los porteros tuvieron mucho que decir, el Viveros Herol Nava consiguió hacerse con la victoria en el pabellón “Blanc i Verd” de Bordils, tras superar a un rival que en todo momento se mantuvo con opciones de sorprender al conjunto segoviano, pero que en los momentos determinantes del encuentro se encontró con Yeray Lamariano, de nuevo importantísimo para las huestes de Álvaro Senovilla.
El ritmo de intervenciones del portero navero no pudo tener el contrapunto en la portería contraria, pese a que en el primer tiempo el guardameta Jordi González se mostró muy activo en una primera parte en la que ninguno de los dos conjuntos logró ver portería hasta bien entrado el minuto siete.
Tardaron en ajustarse los ataques, y cuando lo hicieron las ventajas fueron mínimas, con algunas alternativas en el marcador, pero sin que ni Bordils ni Nava lograran marcar las diferencias. Los segovianos se encomendaban al brazo portentoso de David Fernández en el lateral, mientras que los catalanes basaban buena parte de su juego en el dos para dos en la zona central, donde el Nava tenía problemas para sujetar al pivote local.
Los cinco últimos minutos de la primera parte terminaron siendo decisivos para la suerte del partido. Varias buenas acciones defensivas visitantes, y tres acciones positivas desde los nueve metros de David Fernández propiciaron que el Nava pasara del 10-9 al 10-13 con el que se llegó al descanso, la mayor diferencia de todo el partido, y una buena noticia para el conjunto segoviano, que salvó de esta manera una pésima tarde desde los siete metros, con cinco lanzamientos fallados.
Tras el descanso, la consigna estaba clara: Había que mantener la renta ante el previsible aumento de la tensión defensiva del conjunto local, como así sucedió, buscando ataques largos que fueran desgastando a los jugadores catalanes. El Bordils no tardó en ponerse a tan solo un gol del equipo navero, pero nunca pudo culminar su remontada siquiera igualando el choque, y este hecho terminó pesando en su ánimo.
Liderados por un Carlos Villagrán que apareció en los momentos decisivos del encuentro, el Viveros Herol Nava fue moviendo el balón con mucha paciencia, bordeando en muchas ocasiones el juego pasivo, mientras que el equipo de casa solo encontraba alternativas ofensivas en los lanzamientos de su lateral Eduard Nono, sin duda el jugador más destacado del cuadro catalán.
La defensa del Bordils, exigente con algunos rasgos de dureza sin castigo arbitral, no impidió que el Nava siempre encontrara alternativas en su juego de ataque. Un tanto de Bruno, otro de Darío más el goteo incesante de David Fernández… el conjunto segoviano mantuvo su renta hasta que, dos minutos y medio para el final, con 22-23 en el marcador y los árbitros amenazando con pitar juego pasivo, Carlos Villagrán ejerció de líder, y con su latigazo desde los nueve metros marcó un gol que dejó sin aliento a los locales, que pese al tiempo muerto solicitado por su tecnico, no encontraron la manera de superar a Yeray, dando la oportunidad a Alberto García de sentenciar el triunfo segoviano a la contra.
