Con solo dieciocho años es el jugador más joven de la primera plantilla del Viveros Herol Balonmano Nava. Pero como la juventud no está, en absoluto, reñida con la calidad, en su primera temporada en el club David Fernández está siendo una de las principales referencias en el equipo.
Y es que los números no mienten. Con 83 goles en trece partidos —una media de más de seis tantos por encuentro—, es el máximo artillero del conjunto navero, y su brazo izquierdo, uno de los más temidos por los porteros de la División de Honor Plata.
—¿Cómo está desarrollándose su primera campaña en el Nava?
—Muy bien. La verdad es que no nos esperábamos acabar el año tan arriba en la clasificación. Por ello estoy muy contento, tanto a nivel de equipo como personalmente. Para mí, esta experiencia está siendo increíble. El Balonmano Nava es como una gran familia que va creciendo, por lo que al final todo el mundo es bienvenido.
—¿Qué le parece la afición navera?
—Espectacular, tanto en los partidos a la hora de animar, como cuando acabamos de jugar. Ganemos o perdamos, siempre nos encontramos con alguna palabra de cariño, de ánimo y de felicitación de los aficionados. Hay que agradecerles mucho, porque siempre están ahí.
—A pesar de su juventud, se ha convertido en uno de los baluartes del Viveros Herol Nava. ¿Se siente presionado por ello?
—Todo lo contrario. No me encuentro presionado, porque siento el apoyo de mis compañeros y de la afición, tanto cuando me sale un buen partido como si juego uno malo.
—En cuanto a los rivales, ya le van conociendo y cada vez se emplean más a fondo en defensa con usted. ¿Cómo lo lleva?
—Está claro que me tengo que adaptar a las defensas y, en algunos casos, a la dureza de los rivales. Pero esto es la División de Honor Plata y, poco a poco, me voy acostumbrando.
—¿Cuál cree que es la clave del éxito del Nava en esta campaña?
—Que el equipo está muy unido. Nunca hay una mala cara entre nosotros y somos todos amigos.
—Esto también le habrá ayudado a sentirse acogido, a usted y al resto de fichajes, y a adaptarse sin problemas a su nuevo equipo, ¿verdad?
—Es cierto. Todos nos hemos sentido muy a gusto aquí desde el primer día.
—¿Dónde cree que llegará el equipo esta temporada?
—Creo que estamos en un buen momento. Veo al equipo muy fuerte, tanto mental como físicamente. Está claro que tendremos bajones y rachas negativas, pero si sabemos sobreponernos a los malos momentos y aprovechar al máximo los buenos, llegaremos lejos. Eso sí, hemos aprendido que si nos relajamos en cualquier partido, podemos perder los dos puntos.
—A nivel de la Selección Nacional Juvenil también ha sido un gran 2014, ¿es cierto?
—Sí. Jugar con la Selección es un premio al buen trabajo de la temporada, por lo que es toda una satisfacción para mí cuando entro en las convocatorias. En cuanto al bronce en el Campeonato de Europa fue una gran sorpresa, porque no sabíamos a qué nivel estábamos con respecto a la mayoría de selecciones. Pero, al final, logramos un buen resultado.
—Ya ha conseguido ser internacional con España en categorías inferiores, pero ¿se ve en un futuro formando parte de la Absoluta?
—Está claro que los de arriba son los referentes y sería todo un sueño cumplido, pero todavía lo veo demasiado lejos.
—En cuanto a sus inicios en este deporte, ¿cómo empezó a jugar al balonmano?
—De pequeño empecé jugando al fútbol, pero dos chicos vinieron a mi colegio a promocionar el balonmano, así que probé a compaginar los dos deportes durante una temporada, y al final me decidí por el balonmano.
—¿Qué le aporta este deporte?
—Muchas cosas importantes, como compañerismo, amigos, alegrías… Todo.
