El Viveros Herol Balonmano Nava consiguió una trabajada victoria en el mítico pabellón Artaleku, donde los naveros se impusieron por 25-29 a un conjunto histórico como el Bidasoa Irún, rompiendo así con su mala racha de resultados.
El encuentro se desarrolló con mucha igualdad y con dos equipos luchadores sobre la pista. De todas formas, fueron los visitantes quienes comenzaron con más fuerza y acierto, gracias a un 0-3 de parcial en los primeros compases, obligando al técnico local a pedir tiempo muerto en el minuto 5. Además, ya desde el inicio el guardameta navero Yeray Lamariano demostró que la de ayer iba a ser su tarde, brillando a la hora de defender su portería.
De esta manera, los hombres de Álvaro Senovilla salieron muy concentrados y bien plantados en defensa, con una efectiva 5:1 con Nico López como avanzado, anulando a Jon Azkue y a Iago Muiña.
El Nava supo mantenerse por encima en el marcador durante la primera mitad y, aunque los irundarras recortaron distancias en los minutos finales, el equipo segoviano no se echó atrás, comandado por David Fernández en ataque —el lateral marcó 9 goles, siendo el máximo anotador del encuentro— y con la portería muy bien tapada por Yeray.
En la reanudación, el Viveros Herol Nava cambió de estrategia defensiva y se colocó en 6:0. Entonces fue cuando los árbitros comenzaron a señalar exclusiones a los visitantes, situación que fue aprovechada por el Bidasoa Irún para darle la vuelta al marcador y ponerse hasta con tres goles por delante.
A pesar de todo, los naveros supieron aguantar bien las acometidas del rival, sin dejar que se escapara en el electrónico. Así, se afrontaron los últimos 10 minutos con una diferencia de solo un tanto a favor de los locales (22-21). Pero, después de las malas experiencias de los últimos partidos, el Nava ha aprendido a centrarse aún más en la recta final del choque, afrontándolo con tranquilidad y concentración.
Por ello, el Viveros Herol protagonizó un brillante último tramo de partido, muy atentos en defensa y sin dejarse sorprender, cerrando bien a Jon Azkue, el jugador más peligroso del Bidasoa Irún. Mientras, en labores ofensivas destacaron David Fernández e Ismael Villagrán.
De esta manera, el triunfo navero tomó forma para convertirse en un 25-29 que sirve como recompensa a un Nava que necesitaba un partido así para remontar el vuelo.
Al término del encuentro, el entrenador navero se encontraba muy satisfecho por la labor de los suyos, y comentó que “a pesar de las dos derrotas anteriores sabíamos que estábamos haciendo un buen trabajo y un buen juego, pero nos faltaba corregir algunos detalles y aprender de nuestros errores, ya que a veces el exceso de intensidad jugaba en nuestra contra. Pero esta vez hemos aguantado bastante bien la presión, consiguiendo una victoria en Artaleku, lo cual es un éxito sin precedentes en la historia de nuestro club”.
Álvaro Senovilla quiso destacar también el buen manejo de los minutos finales por parte de su equipo, ya que “en los momentos complicados, cuando nos vimos por detrás en el marcador, no dejamos de vernos con opciones para sacar adelante el triunfo, lo cual es muy importante para la moral del equipo. Es muy complicado ganar en Irún, y creo que pocos equipos podrán hacerlo esta temporada, por eso quiero destacar el trabajo de toda la plantilla como clave para esta victoria”, concluyó el técnico del Viveros Herol Balonmano Nava.