El Viveros Herol Balonmano Nava protagonizó una victoria épica (25-26) en la cancha del Balonmano Torrelavega, gracias a un gol del extremo Bruno Vírseda a falta de tres segundos para el final del encuentro, y después de que David de Diego despejara el lanzamiento de un rival en el último ataque local.
Las actuaciones de ambos jugadores fueron las más destacadas del Nava en el partido, pero sin desmerecer la aportación del resto del equipo segoviano, que fue capaz de levantar un encuentro en el que, desde el 1-2, siempre fue a remolque.
La primera parte fue bastante gris. A los naveros —que partieron con una defensa 5:1, con Nico López de avanzado— les costaba mucho trabajo ver portería ante un Torrelavega que se mostraba muy duro a la hora de parar los ataques visitantes, mientras que en labores ofensivas se valieron de los penaltis y de los errores del rival para tomar ventaja en el marcador.
Así, los balones perdidos por el Viveros Herol Nava, que desaprovechó su primera superioridad numérica, hicieron que Senovilla pidiera tiempo muerto en el minuto 13, con 5-2 en el electrónico.
Tras esta pausa los visitantes reaccionaron y acortaron distancias, pero no acabaron de rematar la jugada y, en los momentos clave, dejaron escapar al Torrelavega.
Mientras, los cántabros seguían aplicándose en defensa con excesiva dureza —fruto de ello fueron sus diez exclusiones—, algo que sufrió, sobre todo, David Fernández, que tuvo que ser atendido en un par de ocasiones tras recibir fuertes golpes. Aún así, el lateral fue el máximo goleador de los naveros, junto a Bruno Vírseda, con seis tantos cada uno.
De este modo, se llegó al descanso con 13-9 y un Balonmano Nava que tenía mucho que mejorar de cara a la segunda parte.
Tras la vuelta de los vestuarios el encuentro continuó mal para los segovianos, que vieron cómo los cántabros se colocaban 17-12 a causa de un par de desajustes defensivos del conjunto visitante.
El tiempo transcurría y al Nava le seguía costando dar caza al Torrelavega. Pero entonces apareció la figura de David de Diego. El guardameta navero impidió que el rival se escapase en el marcador y aportó la dosis de confianza que le estaba faltando a sus compañeros.
Por su parte, en la otra portería, Jacob también se convirtió en salvador de los cántabros, gracias a sus decisivas intervenciones.
Así, el choque enfiló su recta final con el resultado igualado a 20 en el minuto 49. Tocaba poner el contador a cero y afrontar con la cabeza fría un encuentro que se estaba calentando.
Las exclusiones marcaron el desarrollo de este tramo final en el que, con 25-25 en el electrónico gracias al gol de Carlos Villagrán, los locales solicitaron tiempo muerto a falta de menos de un minuto. Pero el Nava se hizo fuerte a pesar de la inferioridad numérica y consiguió, de forma heroica, culminar la remontada y llevarse un triunfo que sabe a gloria.
