Cinco jornadas ha tardado el Viveros Herol Balonmano Nava en encajar su primera derrota en División de Honor Plata. Los hombres de Álvaro Senovilla cayeron (25-28) ante un Palma del Río que tiró de oficio y de un extraordinario Manu López en la portería para dar el primer disgusto del año a los naveros.
La igualdad fue la tónica durante los primeros cinco minutos, con varios errores en los ataques, circunstancia que aprovecharon los locales para ponerse 3-2.
De todas maneras, el Nava tuvo que sobreponerse a la temprana exclusión de David Fernández, que les frenó a la hora de terminar de asentarse en el partido. Así, llegado el minuto 10, el Palma del Río ya acumulaba una ventaja de tres goles (3-6) frente a un frío Nava que estaba sufriendo —y mucho— los contragolpes rivales y las buenas actuaciones de su Manu López.
El marcador reflejaba un peligroso 3-8 en el minuto 11, si bien los de casa, por medio de Fernández y Nico López, recortaron la desventaja a 5-8. Pero esta reacción no fue suficiente, ya que los visitantes no desaprovechaban sus ataques y, apoyados por su inspirado guardameta, volvieron a colocarse cinco arriba (6-11) en el 17.
Los naveros seguían atascados en ataque, y a causa de esto el Palma del Río disponía de claros contragolpes ante David de Diego.
Ni siquiera de penalti conseguían batir a Manu López unos naveros que estaban sufriendo en esta primera parte, llegando al 6-13 en el minuto 20. La esperanza de remontada la comenzaron Simón García y Bruno Vírseda quienes, con sus goles y con la ayuda de David de Diego bajo palos, se acercaron 9-13 a falta de seis minutos y medio para el final de la primera parte.
Durante la recta final de este periodo ya no llovía tanto para el Nava. De las manos desatascadoras de David Fernández, Carlos Villagrán y Darío Ajo Villarraso, se llegó al último minuto con 13-14. Después de un penalti transformado por Ismael Villagrán terminó la primera mitad (14-15).
El Palma del Río comenzó la segunda parte con un jugador menos, lo cual aprovecharon los naveros para darle la vuelta al resultado, gracias al acierto de Simón García (16-15). De nuevo tocaba partir de cero, pero los visitantes también salieron muy fuertes, y no perdonaron en sus ataques.
El choque entró en un periodo de tiempo en el que el juego transcurrió trabado y con muchas interrupciones, sin que las ventajas fueran de más de dos goles, pero con los naveros siempre por debajo. De esta manera, se preveía un último tramo de partido emocionante.
El cordobés Manu López seguía siendo la pesadilla de los naveros, con un acierto envidiable a la hora de detener los penaltis. Precisamente desde los siete metros y con una contra, los visitantes se colocaron dos arriba (22-24) en el minuto 50, mientras un par de pérdidas de balón de los de casa les impidieron remontar. Y el tiempo estaba corriendo en su contra.
Cinco minutos quedaban para la machada, y el Nava iba tres abajo (23-26) pero ayer, definitivamente, fue la tarde de Manu López, que despejó dos nuevos balones a bocajarro, esta vez cara a cara con Nico López. Y ante esto, poco se puede hacer.