Para derrotar a un equipo que marcha líder en la clasificación, lo primero que tienes que hacer es un buen partido. Normalmente, solo con suerte no consigues doblegar a un equipo que se viene mostrando mejor que el resto, sino que tienes que poner sobre el campo algo (mucho) más. Pues todo ese algo (mucho) fue lo que puso sobre el césped de La Albuera la Gimnástica Segoviana, que firmó su mejor partido de la temporada para doblegar a un Numancia B que mostró las trazas de buen equipo que le han llevado a liderar la clasificación del grupo octavo de la Tercera, pero que en la tarde de ayer terminó hincando la rodilla ante un conjunto que fue mejor.
Que esa superioridad azulgrana se plasmara en el minuto 90 de partido no fue más que una agradable anécdota para los aficionados gimnásticos, que ayer vieron cómo el fútbol devolvió al equipo lo que siete días antes le hurtó con el empate en el período de prolongación de la Cebrereña. Porque, si de méritos se tratara, los que firmó el equipo de Santi Sedano fueron bastante más de los que sumó el cuadro dirigido por Juan Carlos Moreno.
De entrada, las dudas
Hasta el último momento no tuvo claro Santi Sedano si podía alinear a Facundo, o debía confiar en Lorenzo. El portero titular se lesionó en un dedo durante el último entrenamiento de la semana, y las dudas sobre su entrada en el equipo, hecho que se produjo finalmente, se contagiaron a la línea defensiva en la primera acción del choque, con un error de entendimiento que terminó con una falta a favor del Numancia B. Pero ese fue el único error de la zaga gimnástica durante todo el encuentro, con Roberto y Anel muy seguros por el centro, y tanto Alex como Xavi brillando, cada uno a su manera, en los laterales.
La intención futbolística de la Segoviana pasaba por volcar el juego ofensivo por la izquierda, con Calleja, Rubén y Xavi, más Dani Arribas, muy activos por esa zona, para sorprender con balones cruzados a la banda derecha, donde Quique tenía la ayuda de Miguel para tratar de desbordar a su par. Aunque la táctica funcionó a cuentagotas, porque hasta que le aguantó el físico tácticamente el Numancia estuvo impecable, lo cierto fue que las mejores (y casi las únicas) ocasiones fueron para los de casa, con un remate de Dani Arribas que sacó el portero y Quique empalmó fuera, otro que se marchó ligeramente desviado y alguna que otra acción aislada en la que no hubo acierto en el último pase.
Sin embargo, y a pesar de que la Segoviana dominaba con claridad, la mejor ocasión del primer tiempo la tuvo el Numancia B al filo del descanso, con un remate cruzado de Revi al que respondió Facundo con una gran intervención.
Hasta el final
El partido se igualó en el segundo período, porque el Numancia B arregló sus problemas en el centro del campo, bien controlado por la Segoviana hasta el momento, y dispuso de alguna acción relativamente peligrosa a balón parado. Pero, al igual que sucediera en el encuentro de la temporada anterior, tras un intenso esfuerzo físico, el equipo soriano se fue viniendo poco a poco abajo, y los cambios no contribuyeron a mejorar este aspecto.
Así, la Segoviana pasó de nuevo a controlar el juego, y a buscar las cosquillas a la defensa soriana de nuevo por la banda izquierda. Pero el partido se moría sin una ocasión clara de gol para los de casa, que sin embargo no cejaron en su empeño, hasta que en el minuto 90, Dani Calleja hizo un recorte y se encontró con una autopista hasta la frontal del área, donde cedió a Rubén, que buscó con buen criterio al desmarcado Dani Lázaro. El remate del zurdo azulgrana se encontró con el rechace del portero, pero en un guiño de la fortuna el balón le cayó de nuevo a Dani Calleja, que concluyó la jugada metiendo el balón en la portería a pesar de la oposición de dos defensores del Numancia B. El fútbol le devolvió dos puntos a la Segoviana, y de paso le premió por su mejor juego ante el líder.