Un equipo en construcción con otro ya hecho se midieron en la tarde de ayer sobre la cancha del pabellón Pedro Delgado, y como a veces en el fútbol sala impera la lógica, lo más normal fue lo que pasó, que el FC Barcelona B de Andreu Plaza (pedazo de entrenador) se impuso al Segovia Futsal de Diego Gacimartín, pedazo de entrenador… en ciernes, al igual que su equipo.
Porque lo cierto es que el equipo segoviano comienza poco a poco a asimilar el plan de juego que pretende para él su técnico, pero ante un Barça B que desde hace varias campañas ya sabe a lo que juega, el tener un plan “a medios pelos” suele ser sinónimo de derrota. Y ésta se empezó a fraguar a los 30 segundos de encuentro, cuando Pol Pacheco habilitó a Raúl Gómez con un caño brutal en la banda, para que éste superara a Mordi con su lanzamiento.
Ahora bien, el Segovia Futsal ya comienza a mostrar las hechuras, y durante los minutos posteriores al 0-1, pasó a dominar el partido, sin permitir que su oponente volviera a llegar a las inmediaciones de Mordi, y apoyándose en Jorge Jimeno para hundir a la defensa del Barça B, que no podía presionar a los segovianos y arriesgarse a que Jimeno recibiera de espaldas y superara a su par, como hizo en un par de ocasiones. La primera de ellas se encontró con el palo, en la segunda Miñano comenzó con su recital de buenas intervenciones.
El partido era entretenido, pero sin más goles hasta que los árbitros, mal colocados y con un criterio muy particular a la hora de señalar (o no) las faltas, se olvidaron de pitar la infracción en dos acciones consecutivas del equipo blaugrana, lo que descolocó a los locales lo justo para que Pol Pacheco volviera a ejercer un máster de regates, haciendo el 0-2.
El resultado no mostraba lo que estaba sucediendo en la cancha, pero no tardó el Segovia Futsal a en volver a meterse en el partido, con una acción de calidad de Dani Carbonell, que tras echarse la pelota hacia su pierna derecha, enganchó un remate que superó a Miñano.
El tanto no hizo que el equipo de casa bajara su ritmo, pero tampoco que el FC Barcelona B pasara por muchos más apuros, lanzando algún contragolpe peligroso, pero bien resuelto por Mordi, que buscaba con sus saques en largo que alguno de sus compañeros pudiera hacer un uno para uno con cierta ventaja, pero sin conseguirlo.
El segundo tiempo comenzó con un remate de Guille al larguero, después de una buena salida visitante. Pero el Segovia Futsal tomó la iniciativa, y en una acción algo trabada de Iván Quintín, que se fue de su oponente a trompicones, y superó a Miñano con un lanzamiento que el portero blaugrana estuvo a punto de detener, llegó el 2-2. Todos los goles valen, y este tanto hizo crecerse un poco más al conjunto local, que veía como los jugadores del Barça B comenzaban a verse superados por la intensidad segoviana.
Pero, como sucede casi siempre, cuando mejor estaba el Segovia Futsal, tras un taconazo de Alvarito que estuvo cerca de convertirse en el 3-2, apareció la figura del mejor jugador del partido, Pol Pacheco, que en una jugada que no tenía nada de nada, un uno para dos en banda contraria, se aprovechó de la inocencia de la defensa segoviana para marcharse de los dos jugadores que le cerraban, y asistir al segundo palo, donde Dani Mejías se marcó en propia puerta, antes de que lo hiciera el jugador blaugrana que esperaba para meter el balón en la portería.
Quiso reaccionar el Segovia Futsal, y lo hizo con un segundo palo de Iván Quintín que se encontró con el palo. Pero el gol del Barça B hizo que el encuentro se metiera en otra dimensión, la de ida y vuelta en la que los aficionados se encontraban tan pronto con un balón a la cruceta lanzado con violencia por Esteban, como con Buitre encontrándose con Miñano en otra buena acción ofensiva de los de casa que culminó el ala-pívot rematando al cuerpo del guardameta.
Pero la calidad en la definición del filial blaugrana terminó por decantar el partido a su favor, tras una contra bien culminada por Juan Emilio. Las ocasiones fueron prácticamente las mismas en ambas porterías, pero bajo los palos de la meta del Barça B, Miñano estuvo muy acertado (y a los de casa siempre les faltaba una décima de segundo para llegar en condiciones a sus remates), y en la del Segovia Futsal Mordi no podía con todo.
Aún tuvo una oportunidad el equipo de casa de volver a meterse en el partido tras la expulsión de Constantino a siete minutos para el final. Pero los locales no consiguieron marcar en superioridad, y este hecho terminó por reforzar la moral del Barça B a la hora de defender el portero-jugador, de tal manera que el Segovia Futsal apenas tuvo un par de ocasiones claras, y Esteban terminó marcando el quinto tanto visitante a portería vacía.
