El Segovia Futsal ganó con justicia en Murcia en un partido igualado en el que si el filial de ElPozo se hubiese llevado la victoria tampoco le hubiese sorprendido a nadie, pero los últimos minutos del encuentro del conjunto segoviano fueron de los que sientan cátedra, con Dani Mejías como portero-jugador dando la sensación de que podían haber metido los goles que hubiesen querido. Mención aparte merece el meta segoviano Mordi, con diferencia clara el mejor del encuentro.
No pudo comenzar mejor el filial de ElPozo con un gol a los doce segundos, en un balón suelto que Raúl Canto, lanzando flojo pero colocado, sorprendió a Mordi. Fue sólo eso, una sorpresa, porque el conjunto segoviano comenzó a sentirse mejor en la pista conforme pasaron los minutos; la triangulación, y sobre todo el buen hacer de Mordi hicieron posible que la situación poco a poco se revirtiese.
Jimeno, a los cuatro minutos, pudo empatar el partido en un disparo ajustado al palo que se fue fuera por poco. El Segovia se dejaba dominar ante el jovencísimo equipo de ElPozo, pero era un dominio infructuoso y estéril, con apenas ocasiones claras de gol, mientras los de Diego Gacimartín a la contra conseguían llegar cada vez mejor.
La prueba de la contra tan peligrosa de los segovianos se vio en el minuto cinco, en un balón que Edu envió al segundo palo para que Saura, en su afán de despejar, introdujera el esférico en su propia portería. El partido se metió en una dinámica en la que los dos pudieron marcar. Saura en el minuto 16, remató a la madera, con tan solo un intervalo de veinte segundos era Dani Carbonell el que cruzaba excesivamente el esférico, y cuando todo parecía que llevaría al descanso con la igualada llego el segundo tanto de El Pozo, en un balón por banda que Raúl Canto llevó al área donde Saura marcó a placer.
Un portero-jugador efectivo
El segundo acto fue una continuación de lo que había pasado en el primero, El Pozo dominaba la situación, y el Segovia Futsal intentando a la contra empatar. Pero, lejos de igualar, el equipo visitante vio cómo Fernando aprovechaba una indecisión en el despeje para disparar y por bajo hacer el 3-1.
El gol puso bastante bien el partido para los de Josán González. Pero lejos de matar definitivamente el encuentro los murcianos no aprovecharon el peor momento anímico de su rival y el excesivo individualismo y algunas frivolidades dieron paso a un mejor estar de los jugadores del Segovia, que además de tener varias ocasiones de gol claras, también tenían el dominio.
Pero no fue hasta que Dani Mejías se puso de portero jugador cuando los segovianos comenzaron agobiar y a tener las mejores sensaciones. Iván Quintín consiguió de tiro a media altura hacer el 3-2, para llevar el partido a los últimos 20 segundos; primero Jimeno faltando 14 segundos y después el incisivo Alvarito faltando seis décimas pusieron el 3-4 para un equipo que se lo mereció por la entrega y por las ganas que puso sobre la cancha durante los 40 minutos.