El segundo turno de los talleres por la igualdad puso su punto y final en la Ciudad Deportiva de La Albuera. Más de sesenta niños de distintas procedencias pudieron disfrutar de la ‘miniolimpiada’ organizada por la Concejalía de Servicios de Sociales que encabeza Andrés Torquemada.
Monitorizados por el personal de Areva-Valsaín, los protagonistas participaron en un raid formado por diferentes deportes, siempre con objetivos colectivos y educadores. De hecho, la nutrición equilibrada y la vida saludable fueron los temas centrales de las diferentes actividades, para fomentar los buenos hábitos entre los más pequeños.
En torno a las 10.00 horas comenzaron las actividades, con un juego inicial que resultó idóneo para que los participantes se fuesen conociendo los unos a los otros, toda vez que procedían de centro diferentes. Este juego permitió igualmente distribuir a los jóvenes deportistas en cuatro grupos diferentes, a modo de tribus, con nombres tan originales como ‘macarrones’, ‘zanahorias’, ‘plátanos’ y ‘cerdo-peces’.
Durante las aproximadamente cuatro horas que compartieron en las pistas de atletismo ‘Antonio Prieto’, los niños recorrieron las cuatro zonas que los monitores diseñaron para que la diversión fuese máxima. Por un lado estuvo el rocódromo, donde lo importante no fue la altura que pudo ascender cada sujeto, sino la fuerza del conjunto. De hecho, la cifra final de metros ascendidos fue la suma de lo conseguido por cada niño.
La orientación fue otro de los deportes practicados. Los grupos tuvieron que seguir una serie de pistas que les llevaron a descubrir las tarjetas escondidas por los miembros de Areva-Valsaín. El contenido, acorde con el objetivo final de la jornada, eran frases relacionadas con la correcta alimentación y la vida saludable, aprendizaje junto con la diversión.
La pirámide alimentaria fue la tercera zona de juegos. Los niños fueron iban superando los retos impuestos por la monitora encargada, con lo que consiguieron una serie de alimentos que tuvieron que colocar en la famosa pirámide.
Y, por último, pero no por eso menos importante, el paracaídas, prueba en la que se animó a participar el propio concejal. En resumen, una divertida jornada con la integración y la igualdad como principal meta.
