La cara de César Arcones al finalizar la séptima edición del Desafío de los Porteros lo decía todo. Con una mezcla de satisfacción, alegría y cansancio, el director de la escuela StopGol –organizadora de este evento– confesó que la de este año ha sido, sin duda, la mejor de todas.
Y es que, después de siete años, el Desafío de los Porteros sigue creciendo en muchos aspectos. El más palpable es el número de participantes, ya que ayer se reunieron en el Pedro Delgado 270 deportistas, tanto aficionados como profesionales, de todas las edades, que compartieron una intensa jornada de sábado practicando fútbol sala de una manera dinámica y muy divertida, en formato uno contra uno ‘de portería a portería’.
De este modo, desde primera hora de la mañana con los más pequeños, hasta bien entrada la tarde con los mayores, los partidos se sucedieron en las siete canchas en las que se dividió el pabellón.
Alrededor de las 19:00 la jornada culminó con las finales de las categorías de mayores, en las que se impusieron el portero del Segovia Futsal, Alberto Sanz ‘Mordi’, en juvenil-senior; el exjugador Daniel Ibañes, en veteranos; y Estela García Rodero, la guardameta del Unami, en categoría femenina.
La entrega de trofeos a los porteros-goleadores más destacados puso el broche a la tarde, con un recuerdo especial al árbitro internacional Roberto Gracia Marín, que recibió un obsequio por parte de la organización, en el cierre de la que ha sido su última temporada como colegiado, ya que se retira del arbitraje profesional.