El Segovia Futsal, muy mermado de efectivos, no pudo oponer mayor resistencia frente a un poderoso Brihuega, que se jugaba buena parte de sus opciones de disputar el play off de ascenso a Primera División y que, con la ayuda de un pabellón repleto de aficionados que crearon un gran ambiente, superó al equipo segoviano dirigido en el banquillo por Álvaro Fernández y Joaquín Rodríguez.
Las ausencias de Orol, Juanlu y Edu, a la que estuvo a punto de unirse Jorge Jimeno, que de madrugada tuvo que ser ingresado en el hospital, y por la tarde estaba desplazándose con el equipo hasta Guadalajara, obligó al cuerpo técnico a variar la altura del sistema defensivo, retrasando hasta la media cancha la primera línea de presión, esperando que el Brihuega se quedase sin ideas ofensivas, y el paso de los minutos pudiera darle opciones a la contra al conjunto segoviano.
Sin embargo, en el minuto 4 de partido, Pepe Díaz logró el primer tanto tras una recuperación de pelota, lo que vino a tranquilizar a los locales, y a obligar a los segovianos a buscar alternativas. Antes de que la primera parte llegara a su ecuador, de nuevo Pepe Díaz lograba batir a Alberto, poniendo el 2-0 en el electrónico, marcador que se quedaría inalterado durante muchos minutos, hasta que Blecua marcaba el tercer tanto culminando una acción de estrategia.
Al Segovia Futsal comenzaron a acumulársele los problemas, los jugadores perdieron el sitio en la cancha durante algunos momentos, y este hecho no lo perdonó el cuadro local, que apoyándose en el acierto de Chema y Dani Mejías llevó el marcador al 5-0 con el que se llegó al descanso.
El partido quedaba ya decidido después de un primer tiempo muy bueno del conjunto alcarreño, y bastante flojo del segoviano, que se empeñó tras el descanso en mejorar su imagen, algo que consiguió pese a que encajó el sexto tanto, obra de Párraga, apenas reiniciado el partido. Pero, lejos de bajar los brazos, los jugadores visitantes continuaron intentándolo, y así comenzaron a poner a prueba al guardameta local, que estuvo a buen nivel.
A punto de llegar al minuto 30, y viendo que la situación en cuanto a goles no mejoraba para los intereses segovianos, Álvaro Fernández optó por situar al portero-jugador en la pista, un sistema que en la segunda vuelta de la competición ha venido reportando buenos réditos al equipo, que pasó a controlar el juego, apagando así las ansias ofensivas de un Brihuega que había hecho trabajar de lo lindo a Alberto bajo los palos de la meta visitante.
El portero-jugador ralentizó el partido, y le dio confianza al Segovia Futsal, que redujo las distancias por mediación de Jorge Jimeno. Aunque las diferencias eran demasiado grandes como para pensar en nada que no fuera maquillar el marcador, los visitantes continuaron con su juego de cinco buscando un nuevo tanto, que llegó a través de Javi Alonso, que marcó un gran gol. Ya no hubo tiempo para mucho más, porque el Brihuega se sabía ganador, y el encuentro terminó con la victoria local gracias a su buena primera parte. Al Segovia Futsal le quedó el consuelo de haber ganado el parcial en el segundo tiempo, y la impotencia de ver cómo a los colegiados les podía el extraordinario ambiente que había en el pabellón, y dejaban sin señalar acciones claras a favor de los visitantes, llegando incluso a expulsar a Joaquín Rodríguez por reclamar un clarísimo penalti a favor del equipo segoviano. Que ya que pierdes de manera justa, por los menos que no te lo pongan peor.
