Después de un difícil primer tramo de la temporada, tanto en lo institucional como en lo económico y lo deportivo, el Segovia Futsal va poco a poco asimilando la nueva dimensión que tiene un club de reciente creación, que salió con un traje nuevo, el de la Segunda División, con un presupuesto cuatro veces inferior al que se presumía básico para jugar en la Primera, pero que aún así se está mostrando difícil de cubrir.
Tanto es así que hasta en dos ocasiones la junta directiva del Segovia FS se ha visto obligada a reducir ese presupuesto, pasando de los 200.000 euros iniciales, a poco más de 130.000 euros. Así se desveló en el desayuno de trabajo que llevaron a cabo el director de estructuras del club, Pedro Fernández, junto con el directivo Álvaro Fernández, con los medios de comunicación, en una iniciativa que refleja un cambio de tendencia con respecto a lo que sucedía con el CD La Escuela, con el que el nuevo club intenta desmarcarse en el aspecto deportivo, porque en el administrativo ya lo ha hizo de manera total en su creación. Tanto es así que el club podría jugar en Primera División la próxima temporada si se diera el caso, ya que la prohibición de jugar en esa categoría la tendría el CD La Escuela.
El ajuste presupuestario ha tocado prácticamente a todas las partidas, comenzando por la del entrenador, Carlos Sánchez, que aceptó una rebaja de su salario, continuando con la de los desplazamientos, que por la distancia se convierten en una partida presupuestaria importante, y finalizando incluso por el alquiler de los pisos para los jugadores, que pasarán de dos a uno. De esta manera, esperando la firma de los convenios con las instituciones, el club se logra mantener con la aportación personal de algunos de los directivos, que mantienen el día a día económico del club.
En el apartado deportivo, no han sido pocos los problemas que ha tenido que superar un cuerpo técnico que ha tenido cuatro meses para armar un equipo de un grupo de chavales para competir en una categoría exigente como es la Segunda División, a la que el Segovia FS llegó por la invitación expresa de la Liga Nacional de Fútbol Sala. Con el dinero justo para hacer la plantilla, puesto que el jugador que más cobra en el Segovia FS percibe 500 euros mensuales, Carlos Sánchez comenzó con un plantel amplio del que paulatinamente fueron saliendo jugadores, hasta quedarse con una docena de ellos, alguno sin experiencia alguna en la nueva categoría. Y con problemas como el de tener que buscar un portero a última hora por la baja de Gonzalo, o afrontar la marcha de otros jugadores como Villoria, a mitad de la campaña. Por cierto, éste no será el único jugador del Segovia FS que abandonará la disciplina del club, ya que se planea la marcha de algún otro en este parón navideño, en el que cobra fuerza la llegada, como mínimo, de un jugador de Rivas, Álvaro López del Pino, internacional sub 18.
El equipo tendrá, a partir de mañana, diez días de vacaciones en el que los jugadores podrán descansar y recuperarse de sus respectivas dolencias físicas, y el club podrá continuar trabajando para cerrar su presupuesto actual, ir comenzando a perfilar el del año que viene, y tratar de reforzar la plantilla de cara a la segunda vuelta de la competición.
