El alemán Nico Rosberg (Mercedes) volvió a imponer su ley en la segunda sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Brasil, que se disputa este fin de semana y pondrá fin al Mundial de Fórmula Uno, en una tanda en la que el ya campeón del mundo Sebastian Vettel (Red Bull) fue segundo y en la que el español Fernando Alonso (Ferrari) solo pudo marcar el undécimo registro.
La lluvia, protagonista durante la primera tanda, en la que también mandó el germano, volvió a tener importancia horas después, ya que el trazado de Interlagos acumuló agua y ese factor hizo que las escuderías decidieran buscar buenos tiempos sobre todo en la media hora final.
Rosberg demostró el buen momento en el que llega Mercedes a Brasil, parando el crono en 1:27.306 y superando al vigente campeón, que aspira a lograr su novena victoria consecutiva, y firmó un tiempo de 1:27.531, que le valió para ser segundo.
Entre los primeros también rodaron a buen nivel el australiano Mark Webber, muy cerca de su compañero de equipo (tercero, con 1:27:592) y que se despide del ‘gran circo’. Los tres fueron los únicos pilotos capaces de bajar de 1:28 en la segunda sesión.
Más lento estuvo Lewis Hamilton, quinto ya con 1:28.147, pero completando una actuación que permite dar sensaciones positivas a Mercedes de cara a mantener la segunda plaza en el Mundial de constructores, en el que aventaja en 15 puntos a Ferrari.
Además, el finlandés Heikki Kovalainen, sustituto del lesionado Kimi Raikkonen en Lotus, fue la gran sorpresa de la jornada, marcando un 1:28.129 que le valió para ser cuarto en una sesión en la que Fernando Alonso no se encontró nada cómodo.
El asturiano, quinto en la primera tanda, solo pudo ser undécimo (1:28.928) y rodó más lento que su compañero Felipe Massa, séptimo (1:28.540), en un fin de semana muy especial para él, ya que será su última carrera con los colores de Ferrari.
Un recadito
Por otro lado y, a pesar de que, un año más, concluirá el campeonato en un digno segundo puesto, Fernando Alonso mandó un aviso a Ferrari de cara a la próxima temporada. «Tener esperanzas ahora, cuando faltan tantísimos meses y no hay nada, es complicado. Todo el mundo es optimista en noviembre, todos los años siempre va a ser el coche definitivo, y luego es Red Bull quien lo hace. Por lo tanto, hay que esperar hasta que lleguemos a los primeros entrenamientos de enero y febrero para ver dónde está el monoplaza. Hasta ese momento hay que trabajar y hablar menos», precisó el asturiano, que ha tenido varios desencuentros públicos con la escudería esta temporada.
El bicampeón del mundo tambien comento que ha probado el monoplaza de 2014 en el simulador de Maranello y parece que su primer contacto no fue del todo satisfactorio. «Cuando lo probé la primera vez era muy difícil de pilotar», manifestó. «Cada simulación nueva lo cambia todo, así que estoy completamente seguro de que en Melbourne será muy diferente», sentenció.
