El Atlético de Madrid consiguió ayer los tres puntos tras vencer con autoridad al Athletic de Bilbao en un enfrentamiento en el que los del ‘Cholo’ Simeone sentenciaron en la primera mitad, gracias a los goles de sus dos delanteros, David Villa y de Diego Costa. Este triunfo permite a los ‘colchoneros’ seguir durante una jornada más como el rival a batir del Barcelona de cara al título liguero.
El cansancio hizo mella en un conjunto vasco que pagó muy caro el esfuerzo extra que tuvieron que gastar para empatar el duelo de la jornada entre semana ante el Elche (2-2). Los de Valverde, sin ritmo durante todo el choque, no se encontraron cómodos sobre el césped del Vicente Calderón y estuvieron a merced de un bloque local que pasó por encima de ellos.
Además, los hombres de Simeone dejaron claro que son el equipo más en forma de la competición y desde el pitido inicial se hicieron con el dominio de juego y con las ocasiones. Diego Costa probó suerte desde el comienzo, siendo uno de los jugadores más activos de la plantilla rojiblanca, pero Iraizoz y la defensa del conjunto bilbaíno se mantuvieron impenetrables durante el primer tercio del encuentro.
En el minuto 25, David Villa tuvo la ocasión más clara del choque, pero, de nuevo, el portero visitante, haciendo gala de sus grandes reflejos, despejó el balón cuando la afición del Manzanares ya celebraba el primer tanto del partido. Hubo que esperar a la media hora del choque para que el conjunto ‘colchonero’ se adelantara en el marcador gracias a una gran volea del ‘Guaje’ ante la que el meta visitante no pudo hacer nada.
Lejos de conformarse con un único tanto, el Atlético siguió asediando la portería visitante, y, ocho minutos después, volvió a recoger su merecido premio. Esta vez fue Diego Costa el que demostró una vez más que es el delantero español más en forma de Europa. Amparado por su gran potencia, el ariete de origen brasileño se deshizo de Morán, y batió a un Iraizoz que solo pudo recoger el balón de la red por segunda vez.
Después del paso por vestuarios, los madrileños mantuvieron la misma tónica con la que acabaron la primera mitad. Un recorte de Filipe Luis dentro del área bilbaína estuvo a punto de añadir el tercero al marcador local, pero un gran Iraizoz evitó que la renta se hiciera más grande.
Los jugadores del ‘Cholo’ Simeone siguieron apretando para aumentar aún más la ventaja en el marcador, pero la suerte no les acompañó de cara a portería. En la recta final, el enfrentamiento se rompió. El Athletic se quedó con uno menos tras la expulsión de Morán por doble amarilla y Muniain tuvo la ocasión más clara de su equipo para recortar distancias en el luminoso.
En el último minuto del encuentro, el ‘Cebolla’ Rodríguez pudo poner el broche final con el tercer tanto, pero de nuevo Iraizoz, el mejor de los vascos, apareció para evitarlo. El marcador no se movió, y dejó al Atlético como único perseguidor del Barça con solo un punto de diferencia.
Satisfecho
Al término del encuentro, el entrenador del Atlético se mostró muy satisfecho con el trabajo de su equipo, al tiempo que quiso mandar un mensaje de cautela afirmando que la «única manera de seguir este ritmo» es manteniendo la estructura de trabajo. «Solo continuaremos así si pensamos en el partido que viene y en nada más», remarcó.
