agencias / abu dhabi
Después de la carrera, Fernando Alonso (Ferrari) debió acudir ayer al hospital por unos dolores en la espalda provocados por su paso sobre los pianos cuando evitó a Vergne (Toro Rosso). El impacto fue tan fuerte que activó la señal de la caja negra de la FIA que mide las fuerzas G. Esta circunstancia obliga a los pilotos, por reglamentación, a acudir a los servicios médicos del propio circuito. Desde ahí, el asturiano fue enviado a un centro sanitario para realizarle más pruebas. «No hay problemas y estaré perfecto para Austin», apuntó el bicampeón.
«Todavía tengo todos mis dientes en su sitió. El coche saltó sobre los pianos y aterrizó duramente. La espalda me molestó el resto de carrera, pero pude acabarla», explicó el asturiano quien, finalmente, no recibió ninguna sanción por parte de los comisarios por su maniobra a la salida de los ‘boxes’. «Cuando salió a pista no tenía opción porque el coche 18 (el de Vergne) se acercaba a él. La telemetría muestra que el monoplaza tres (el de Alonso) era más rápido y las explicaciones de los pilotos han sido claras. Ninguno de ellos pudo evitar el incidente y ninguno salió beneficiado de él», aseguraron los comisarios.
Sobre la investigación, el de Ferrari se mostró muy indignado por el comportamiento del francés. «Yo creo que deberían penalizar al piloto de Toro Rosso», comentó visiblemente enfadado. «La regla dice que cuando tienes una porción del coche a la par del otro no puedes utilizar todo el espacio de la pista. Estábamos rueda a rueda, y me echó del trazado. En esa situación o te vuelves invisible o tienes que ir por esa trazada», afirmó.
A pesar de ello, Alonso (Ferrari) se mostró muy contento tras lograr la quinta posición en Abu Dhabi, asegurando que viendo el ritmo de los pilotos de delante no podían «aspirar» a una mejor posición. Asimismo, el bicampeón subrayó que espera que el monoplaza mejore para las dos últimas carreras: «Debemos volver al ritmo de India o de Japón en los que acabamos rozando el podio».
Raikkonen y su salario
Por otro lado, el finlandés Kimi Raikkonen llegó a un acuerdo con el equipo Lotus acerca de su disputa por el salario atrasado, que llevó al piloto incluso a amenazar con no correr las dos últimas carreras del campeonato. La presencia del escandinavo en las pruebas de Estados Unidos y Brasil parece, por tanto, garantizada, después de que los representantes del deportista y el copropietario del equipo, Gerard López, llegaran a un compromiso que deberá ser refrendado.
