El Real Madrid se enfrenta hoy al Granada (22,00 horas) en la vigésimo segunda jornada de la Liga, con la intención de recortar la distancia que le separa de Barcelona y Atlético, mientras que los nazaríes buscan la sorpresa tras reforzar su delantera en el mercado invernal y haber cambiado de entrenador.
Los hombres de José Mourinho están cogiendo el ritmo de la temporada pasada. Aunque sea tarde para los blancos, ya que los 15 puntos que los separan del líder hacen prácticamente imposible la remontada, quieren dar una buena imagen en la competición liguera y centrarse en la Copa y en la Champions. Así, las dos últimas victorias ante Valencia (0-5) y Getafe (4-0) han hecho coger confianza a los blancos, que se reforzaron con el empate cosechado ante el Barcelona en las semifinales del torneo del KO.
Ahora, el Real Madrid tiene que mejorar la imagen ofrecida en los dos últimos encuentros ante un Granada que llega al partido con muchas novedades. Los andaluces han reforzado su delantera con las incorporaciones de Nolito y Buonanotte, además de los fichajes de Recio y Aranda, que se unieron a la disciplina del equipo rojiblanco a principios de año.
Los locales, que únicamente han ganado dos encuentros en su estadio en lo que va de temporada y que se encuentran a dos puntos del descenso, vienen de perder ante el Sevilla, lo que le costó el puesto a Juan Antonio Anquela, que fue despedido el pasado martes para dejar su puesto a Lucas Alcaraz.
El nuevo preparador, por tanto, estrenará asiento ante un adversario que podrá volver a contar con Sergio Ramos para formar el centro de la defensa, además de Coentrao y Di María, que se perdieron por sanción el duelo copero. Sin embargo, el portugués Cristiano Ronaldo se ha perdido los dos últimos entrenamientos del equipo y es duda para la disputa del partido, aunque viajó ayer a la ciudad de la Alhambra.
Mal equipo para verse las caras en el estreno de Alcaraz, porque, además, trae recuerdos de lo ocurrido la campaña pasada, cuando un Granada desquiciado por el temor al descenso acabó rodeando al árbitro tras el partido, con la imagen en la retina del ‘botellazo’ de Dani Benítez a Clos Gómez.
