El Barcelona se impuso ayer al Atlético de Madrid en la Supercopa de España y logró así resarcirse del título perdido hace un año ante el mismo rival. El campeón de la Liga Asobal y el de la Copa del Rey se citaron en un duelo que regaló un gran espectáculo para los aficionados que se dieron cita en el Palacio de Vistalegre.
El partido comenzó tras el minuto de silencio por el fallecimiento del padre de Lazarov. Un continuo y frenético intercambio de golpes siguió al pitido inicial (3-4).
En una gran defensa de los de Xavi Pascual, el club catalán consiguió rebasar la predominante diferencia de un gol. Un parcial de 0-7 les puso muy de cara las cosas. Los de Dujshebaev cometieron muchos errores, aunque consiguieron volver al partido al descanso (13-17). Parte de la culpa fue del croata Ivano Balic, que anotó su primer tanto como rojiblanco a la contra, en el momento en el que el Atlético parecía frenar la sangría de goles con Hombrados bajo palos.
En la segunda mitad prosiguió el acierto de ambos conjuntos, y frenó el ritmo de exclusiones que el colegiado impuso en la primera mitad provocando varias situaciones de superioridad. El protagonismo fue a parar a Saric, que frenó en varias ocasiones las embestidas del conjunto madrileño.
La capacidad de mantenerse por encima en el marcador y la férrea defensa hicieron que el cuadro de Xavi Pascual se proclamara supercampeón por decimoquinta vez en su historia.
