“Tras pasar una buena noche en la cual he dormido más de 8 horas –hacía ya varios días que esto no ocurría– ayer me levanté con las pilas cargadas y dispuesto a entrenar. Tocaba un rodaje suave de unos cuarenta minutos, en los cuales pude oxigenar bien las piernas y tratar de ponerlas a punto. Tras el rutinario ejercicio de antes de las carreras, una buena sesión de estiramientos y a desayunar.
En el entrenamiento de esta mañana las sensaciones han sido buenas, algo que me ha resultado extraño ya que por motivos laborales los días previos a mi viaje no había podido entrenar.
Esto no quiere decir nada, pues no es lo mismo trotar treinta o treinta y cinco minutos que hacer una maratón. Lo que si es bueno es que me he encontrado con buenas sensaciones y las piernas parecen que se han olvidado de las fiestas del Real Sitio, y están dispuestas a dar batalla hoy en la carrera.
Después del trabajo y de un buen desayuno, tocó paseo turístico por la ciudad, y a las 17:00 horas (las 23:00 en España), a por el dorsal.
En la charla técnica nos van a detallar los pormenores de la carrera y nos dirán como esta el terreno finalmente, así como las previsiones del tiempo.
En cuanto a la agenda de hoy, antes de la carrera, tengo que trasladarme hasta la Laguna de Aculeo para estar allí presente a las 7:00 horas, donde habrá revisión de material.
Todavía me está dando vueltas la cabeza por no poder disfrutar del habitual cochinillo cuando llegue a la meta, y poder compartir tan preciado manjar con los compañeros de carrera, como había sido tradición hasta la fecha.
Pero es que las normas en este país son muy exigentes, y no permiten entrar ni una escultura o artesanía de madera.
La anécdota del cochinillo está en que lo detectaron al pasar por la máquina como si fuera una estatua, artesanía o algo similar y entonces me hicieron abrirlo para ver de qué material era. La sorpresa fue cuando vieron lo que era, y a punto estuvieron de dejarlo pasar, pues era carne que venia asada y envasada al vacío, pero al llevar hueso no podía entrar en el país.
Los agentes de aduana fueron muy amables. Me dijeron que si quería presenciar la destrucción de los productos, a lo que les conteste que no, y que si los destruían se iban a perder unos exquisitos manjares.
Por eso les invité a que, si yo no podía disfrutar de los mismos, lo hicieran ellos. Pero, con una sonrisa en la boca, el responsable de aduana me contestó que no era posible.
En fin, la normativa es así y hay que aceptarla. Para la próxima esperemos que el cochinillo viajero me pueda acompañar.
Ya os contaré qué tal me ha ido en la carrera. Saludos desde tierras chilenas”.
Los datos de la carrera.- La sexta etapa del proyecto deportivo solidario del Real Sitio Grand Slam Marathon lleva a Luis Alonso Marcos a participar hoy en la maratón de montaña K42 Chile, perteneciente al circuito internacional K42 Adventure Marathon. La carrera dará inicio a las 8:30 (hora chilena), 14:30 en España. Serán 42,195 km por la cordillera, donde el punto más alto que se alcanzara rondará los 2.500 metros de altitud.
La salida y llegada se dará en la Laguna de Aculeo (400 metros), siendo la cota más alta de la carrera el punto de retorno de la carrera, ya que la prueba es un circuito de ida y vuelta. Aproximadamente serán los 15 kilómetros iniciales de ascenso continuado, y luego una zona de toboganes por la cresta de la cordillera hasta llegar al punto de retorno. Desde allí se tendrá que volver por el recorrido inicial hasta la meta siendo los últimos 15 kilómetros de descenso a meta.
Por lo que ha contado la organización, la carrera transcurre por varios tramos muy técnicos, algunos de ellos con nieve. Unos 250 atletas los tomarán la salida, entre los cuales habrá cuatro españoles: David Alcon, Crístofer Clemente, Leonardo López y Luis Alonso.
