Alemania hizo ayer honor a esa ley no escrita que la sitúa como frecuente ganadora cuando se trata de fútbol, al derrotar al Portugal de Cristiano Ronaldo por 1-0 en el debut de ambas selecciones en la Eurocopa de Polonia y Ucrania.
Mario Gómez, con un magnífico cabezazo en el minuto 72, le dio el triunfo al equipo de Joachim Löw en una noche de fútbol pobre en el Lviv Arena. Si el partido defraudó, el primer tiempo lo hizo más aún. Alemania no tuvo velocidad ni sorpresa, por momento ni siquiera la fuerza que se le presupone a una selección germana, la más exitosa en la historia de la Eurocopa, con tres títulos y tres finales.
Cristiano lo intentó, y en general superó la marca de Jerome Boateng, pero sus múltiples ‘bicicletas’ no llevaron a nada, ante la atenta mirada de José Mourinho.
Podolski inquietó a Rui Patricio, pero sin mayores consecuencias. El arquero portugués tuvo un muy tranquilo primer tiempo, que se cerró con un susto enorme para su rival en el otro extremo, Neuer.
Pepe recibió la pelota en el punto del penalti tras un córner desde la derecha y sacudió el travesaño. La pelota aterrizó exactamente sobre la línea de meta, el 1-0 de Portugal estuvo a centímetros, aunque los lusos tampoco mostraron precisamente audacia y claridad.
En el 65, Boateng comenzó a pagar la ‘deuda’ por salir de juerga hace unos días. Un fantástico pase al área de Joao Moutinho encontró a Cristiano en marcha hacia el gol cual locomotora. Boateng, desde atrás, punteó la pelota con su botín izquierdo en el último instante y conjuró el peligro. Pero marcar a la estrella del Real Madrid es duro, y un par de minutos después, recibió la tarjeta amarilla.
¿Qué le pasaba a Alemania? A esa altura era claro que el cuadro luso buscaba el partido con más ganas y convicción que el equipo al que muchos ven como candidato a jugar la final.
Pero en el fondo no le pasaba nada, porque Alemania siempre es Alemania. Se dijo muchas veces y se volvió a comprobar en la noche ucraniana: Löw estaba por hacer ingresar a Miroslav Klose en lugar de Gómez cuando éste recibió un centro desde la derecha de Khedira y se elevó convirtiendo en enanos a sus dos marcadores, Pepe y Joao Pereira. El cabezazo, bombeado, entró con mansa precisión junto al segundo palo ante la mirada impotente de Rui Patricio.
Gómez se fue aplaudido a los 80’ y Klose ingresó para celebrar su cumpleaños número 34. Quizás relajada, la defensa alemana permitió que Nelson Oliveira habilitara a un compañero con un pase atrás en el área, pero a Varela desperdició la oportunidad más clara para su equipo.
Al final, el marcador ya no se movió más y el conjunto teutón selló su primera victoria, esa tradición tan ligada a la Eurocopa.
