El Real Madrid consiguió ayer en Sevilla un nuevo motivo para seguir echando el lazo al título de Liga después de ganar al Betis (2-3), en un partido que acabó con polémica tras una acción de Sergio Ramos dentro del área, y que se caracterizó por el excesivo premio que se llevaron los merengues ante un cuadro verdiblanco que mostró el buen juego que está desarrollando este año pero que, como casi siempre, finalizó con un resultado adverso para los hombres de Pepe Mel.
Un Betis sin ataduras, con el marcado sabor ofensivo que le imprime su técnico, tuvo contra las cuerdas a la escuadra de José Mourinho, que reconoció en la rueda prensa posterior que los hispalenses «merecieron más porque desarrollan un fútbol espectacular». Los blancos, eso sí, van de récord en récord, puesto que con la victoria en el Benito Villamarín suman 10 triunfos consecutivos en Liga y su vigésimo tercero en el campeonato doméstico.
No hay quien pare al equipo dirigido por el técnico luso, minimizado únicamente si se mide al Barcelona. A orillas del Guadalquivir, el Real Madrid demostró que tiene delantero para rato con Higuaín, que Casillas es un santo y que Cristiano tiene el gol como seña de identidad. También mucha suerte, la que se suponen que tienen los campeones.
Pese a esto, Jorge Molina se atrevió a inaugurar el marcador a los nueve minutos. El ariete verdiblanco recibió a espaldas de Arbeloa, que también falló en el segundo gol del Betis, y dejó solo al alicantino, que no perdonó con un fuerte disparo.
Minutos después, Higuaín se sacó el empate de la chistera. El ‘Pipita’ cazó un pase de Özil, miró al línea para verificar su posición correcta y continuó su carrera para acabar fusilando a Fabricio. Un tremendo gol que le confirma en la delantera y que acalla las críticas más oportunas. El argentino la metió a la primera.
‘Crack’ Ronaldo
Con las tablas en el marcador, se llegó al descanso, el cual sirvió al Madrid para añadir mordiente. Los de Mourinho, enchufados en cada balón, se aprovecharon de la debilidad bética, sobre todo en defensa. Paulao y Dorado fueron un caramelo para Cristiano, que marcó los dos siguientes tantos del conjunto de la capital.
El primero fue el 1-2, tras una cesión de Marcelo, y el segundo del portugués llegó tras la reacción de los sevillanos. Jefferson Montero llevó al fondo de las mallas un rechace de Arbeloa, que no acertó a despejar un córner de los pupilos de Mel, que apretaron según se llegaba al final del encuentro.
Y con el empate a dos en el luminoso apareció nuevamente el extraterrestre, Cristiano Ronaldo, al que le dejaron un balón botando en el área de castigo y solo tuvo que fusilar para establecer el definitivo 2-3. Lejos quedaba el larguerazo de Salva Sevilla en la primera parte y el posible penalti con el que se acabó el partido.
El Betis no mereció perder, pero el Real Madrid tampoco la derrota, pese a la última acción del choque, en la que Sergio Ramos despejó en el área con la pierna, apoyado en su brazo izquierdo.
Tres puntos que dan licencia a los merengues para seguir abrazando a un título de Liga que parece cada día más cerca de La Cibeles y más lejos de Canaletas.
