El Caja Segovia se llevó un empate en los últimos instantes y se pudo llevar hasta el encuentro, y esto se lo debe en gran parte Caja Segovia a tener un portero que más que paradas hace milagros, hasta en veinte ocasiones intervino el guardameta visitante, para ser decisivo en un partido en el que, de no tener el concurso de Gonzalo, otra historia hubiese ocurrido.
Porque con el 4-1 no se puede dar vida a un equipo que parecía que se había borrado, pero que tuvo en la explosión de Borja Blanco en su reincorporación al juego de su equipo, al segundo protagonista de este encuentro.
Trepidante fue el inicio de los primeros veinte minutos, con el subcampeón de liga Caja Segovia que salió a esperar al conjunto murciano y a hacerle daño en las salidas de balón controlado, donde David quemaba la zaga murciana con su velocidad.
El equipo local, queriendo imponer su control y sobre todo ese fútbol sala primoroso, tocar y tocar hasta conseguir madurar la jugada para aprovecharse de los huecos visitantes. Y sería por el nerviosismo o por la falta de acoplamiento al principio, pero los de Duda metieron miedo: dos disparos a los que Gonzalo respondió bien y un tiro lejano a los dos minutos que Kike Boned estrello en el larguero.
Pero lo que llegaría tan solo un minuto después sería el primer tanto del encuentro, una acción de Borja Blanco que ve el desmarque de David, y este ultimo que por bajo ajustado al palo bate a Chico. La alegría a los castellanos tan sólo les duro veintitrés segundos, pues un saque de esquina que lanza el capitán Kike, le llega a Gréllo, que sin dejarla caer empalma al fondo de la red. El equipo murciano quería demostrar a sus poco más de mil aficionados que se habían dado en las gradas que este equipo tiene calidad y el recién entrado Dani Salgado fusiló dentro del área un balón que le viene rebotado.
Con el 2-1 el partido se tranquilizo en su inicio frenético, sobre todo porque las idas y las venidas eran el común denominador. Borja Blanco en el minuto nueve puso en aprietos a Chico, que envía a corner un lanzamiento de falta durísimo del ala segoviano Borja Blanco y después sería David el que dispararía alto y mientras los cambios en los locales no funcionaban, los de Jesús Velasco sí que conseguían hacerse por momentos dueños de un partido que iba a rachas.
Dani Salgado lo intentaba parando claramente Gonzalo un balón complicado abajo en el minuto catorce. Pero eran solo eso, jugadas aisladas. Los segovianos, sobre todo cuando Tobe estaba en pista, eran más consistentes, aunque a veces la excesiva juventud del conjunto visitante se dejaba notar, principalmente. Los últimos minutos fueron quizás los menos intensos, pero las dos acciones más claras serian para David, en el dieciocho, cuando disparó un balón alto en una contra ante Chico; y para Fabián, que con todo a favor, decidió dar el último pase cortando el balón un combativo Miguelín.
El protagonismo en el inicio del segundo acto fue para El Pozo y para el meta del conjunto segoviano, Gonzalo. Los de Duda salieron a poner tierra de por medio rápidamente, controlando el balón y sobre todo generando un sinfín de ocasiones, que siempre terminaban con el meta visitante como protagonista.
Kike Boned primero, después Dani Salgado y por ultimo Gréllo se encontraron con un soberbio Gonzalo que hacia posible detener esféricos en disparos envenenados, aunque el 3-1 llegaría tan solo con dos minutos jugados de la reanudación, por mediación de Kike en un pase de Gréllo.
El equipo grana se estaba encontrando con muchos problemas a la hora de marcar, aunque el Caja Segovia estaba desaparecido, sin llegada, sin aplomo y sobre todo muy despistado. No obstante, ElPozo terminó marcando el cuarto tanto en un pase de Dani Salgado al canterano Álex, que solo tuvo que empujar el balón.
Con el 4-1 Jesús Velasco solicitó tiempo muerto, recompuso al equipo y metió a su mejor jugador de pista Borja Blanco que, cada vez que cogía el balón, le daba criterio al juego, pero sobre todo causó preocupación, cosa que sus compañeros ya habían dejado de hacer.
Los segovianos comenzaron a tener más el balón, intentando buscarle al conjunto local las vueltas en velocidad. Un robo de Tobe con pase a Borja Blanco en el minuto 32 supuso el 4-2.
Las cosas se apretaron más con el 4-3, en un pase de Borja Blanco a Borja que éste, en el segundo palo, envió al fondo de la red. Con este resultado, el equipo de Jesús Velasco utilizó el portero-jugador con Kristjan, y en una acción a falta de dos minutos –calcada al gol anterior– Borja, sólo en el segundo palo, llevó el empate a cuatro al marcador. El Pozo lo intentó con Gréllo como portero-jugador, pero el marcador no se movió.
