El Barcelona celebró ayer por todo lo alto el título de Liga con una rúa por las calles de la Ciudad Condal que fue seguida por miles de aficionados que quisieron estar cerca de sus ídolos. La plantilla, con Guardiola a la cabeza, inició desde el Camp Nou un recorrido por la capital catalana a bordo de un autobús descapotable.
El club tuvo un bonito recuerdo para los damnificados por el terremoto de Lorca (Murcia), ya que en la cabecera del autocar había una pancarta en la que se podría leer la frase: «Llorca al nostre cor» (Lorca en nuestro corazón).
La entidad se sumó de esta manera a las numerosas muestras de duelo y apoyo a los afectados por el seísmo, que tuvo lugar el mismo día que el Barcelona se alzaba con la Liga en el campo del Levante.
El ambiente, mucho más familiar y cívico que en las celebraciones nocturnas en la fuente de Canaletas, fue de fiesta, pero con la esperanza de volver dentro de 15 días para una nueva celebración.
«Tornem a Wembley, tornem a Wembley (Volvemos a Wembley)», cantaba la afición al paso de los jugadores, que el próximo día 28 tienen ante sí el reto de vencer al Manchester United en la final de la Champions en el mítico estadio londinense, donde el equipo ganó la Copa de Europa de 1992.
Entre los más enérgicos y atrevidos, Dani Alves, que llevó una gorra de los ‘Mossos d’Esquadra’, y el recuperado Eric Abidal, que portó uno de la Guardia Urbana, pero también hubo protagonismo para jugadores como Piqué, Messi y el guardameta Pinto.
En el bando de los aficionados, todo tipo de camisetas de sus ídolos, desde los clásicos Messi, Puyol, Xavi o Iniesta, hasta reliquias más románticas como zamarras de Pep Guardiola en su época de jugador o incluso del búlgaro Hristo Stoichkov.
hasta la bandera. Mientras tanto, el Camp Nou se llenó para recibir a los jugadores. El coliseo ‘culé’ se lo pasó en grande, sobre todo en el momento en el que se recrearon en los vídeomarcadores las imágenes del 5-0 logrado en Liga ante el Real Madrid.
Además, todo el público cantó a coro el himno del Barcelona en un espectacular ambiente mientras los jugadores apuraban el recorrido por el barrio de Les Corts.
En el Camp Nou, la plantilla fue saliendo uno a uno mientras los hinchas coreaban sus nombres. Al ritmo de la canción ‘Forever’ de Chris Brown, los jugadores mantearon a Guardiola.
A renglón seguido, Puyol cogió el micrófono, agradeció el apoyo a la afición y recordó que les queda el último esfuerzo para ganar la Champions. Por su parte, Guardiola elogió a sus hombres y no quiso despedirse sin dar su apoyo a los vecinos de Lorca.
El agradecimiento a los seguidores fue la tónica del discurso de todos los futbolistas, que dieron la vuelta de honor en medio del griterío de las gradas.
Un castillo de fuegos artificiales puso punto final a la fiesta. Ahora toca centrarse en la final de la Liga de Campeones.
