El brasileño Diego Costa, con tres goles en el Reyno de Navarra, permitió al Atlético de Madrid ganar ayer a Osasuna en Pamplona tras remontar un 1-0, en un partido que tuvo de todo, incluido un penalti fallado por Reyes con 1-3 y el anotado por el iraní Nekounam para darle emoción a los últimos minutos, en los que los locales se quedaron en inferioridad por la expulsión de Sergio.
Los rojiblancos, con la baja de Agüero y con Forlán inesperadamente en el banquillo, se sobrepusieron a un mal inicio de duelo, en el que los locales tuvieron varias opciones para adelantarse, desbaratadas por David De Gea.
No pudo hacer nada el portero rojiblanco en el primer gol del conjunto navarro, obra de Kike Sola. Pero no le duró mucho la alegría a los rojillos, pues Diego Costa empató tras un buen pase de Juanfran entre líneas. Fue un aviso de cómo sería la segunda mitad.
Tras la reanudación, el ‘carioca’ se erigió en una amenaza indescifrable para la zaga local, que no pudo evitar que batiera dos veces más a Ricardo. Minutos después, Reyes falló un penalti que habría cerrado el encuentro. Lo aprovechó Osasuna para recortar distancias gracias a la pena máxima que tiró Nekounam. Al final, 2-3 y aire fresco para el Atlético.
