Concha Jerez fue ayer galardonada con el Premio Nacional de Artes Plásticas 2015. El galardón, concedido por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, dotado con 30.000 euros “por su dimensión pionera en el uso de tecnologías y por ser representativa de una generación de artistas que ha marcado el tránsito de la era analógica a la cultura digital, con sus investigaciones, creaciones e innovaciones”.
El jurado del galardón entiende que la artista ha transformado el lenguaje artístico “en el uso de diferentes formatos, desde lo escrito a lo audiovisual pasando por lo sonoro y por su constante conciencia crítica que expresa una fecunda relación entre el arte, la cultura y la vida de nuestro tiempo”.
Concha Jerez afirmó una vez conocido el fallo que “vivimos tiempos de mucha convulsión interna y no es todo lo que parece, está todo muy confundido”, en referencia a los medios de comunicación, tema central de su obra. “Por eso mi interés por los medios de comunicación, por ir más allá de ellos, cómo se está defendiendo, qué titulares aparecen o cuáles no”, detalló la artista.
Respecto a la diferencia entre los medios públicos y privados en España, Jerez señaló que “ahora mismo los límites no están tan claros como en otros momentos”, porque antes lo público era sinónimo de defender “el bien común”, es decir, un ideal a lo “post revolución francesa”, mientras que en la actualidad los medios públicos se dedican a “presentar los loores de los partidos gobernantes”.
Su interés artístico a dicho tema se debe, por tanto, a que quiere “que la gente se dé cuenta de qué es lo que hay más allá de los medios de comunicación”. “Hago ver la realidad de alguna forma a través de mi trabajo”, añadió.
Nacida en Las Palmas de Gran Canaria en 1941, Concha Jerez es licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad de Madrid y cursó la carrera de piano en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y entre 1991 y 2011 fue profesora de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Salamanca. Además, recibió la Medalla de Oro al Mérito a las Bellas Artes en 2011.
A partir de 1970 se dedicó profesionalmente al Arte. Desde 1976 centra su trabajo en el desarrollo del concepto de ‘instalación’ en espacios concretos de gran envergadura, ampliando su actividad desde los 80 a la ‘performance’.
Realiza obras individuales diversas en diversos países europeos y americanos como Portugal, Francia, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Suecia, Finlandia, Italia, Alemania, Austria, Polonia, Serbia, República Checa, Estados Unidos, México, Argentina y Colombia.
Asimismo, tiene obra permanente en museos como el Moderner Kunst Museum de Nörkoping (Suecia), Staatsgalerie de Stuttgart, Museo Centro de Arte Reina Sofía, Museo de Bellas Artes de Santander, Museo Jovellanos, Museo de Villafamés y colecciones como la de la Biblioteca Nacional.
