La consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Silvia Clemente, reconoció que la apuesta del Ejecutivo autonómico pasa por la incorporación de jóvenes al campo y por la “renovación” del capital humano en este sector, lo que resultaría el verdadero “termómetro” de su evolución positiva.
Clemente recordó que la pérdida de activos en el campo es un “denominador común” en toda Europa. Además, reconoció las dificultades para analizar la evolución del empleo con carácter general dentro del sector, dada la mayor mecanización y el descenso en los activos, algo que supone “una constante” en todo el continente europeo.
Asimismo, la consejera apostó por conseguir la incorporación de gente joven al campo, y apuntó a los datos de los últimos años, en los que se deja ver que la evolución en el número de trabajadores, tanto en las comunidades autónomas en general así como en países como Francia o Italia, es de un descenso en los activos. Sin embargo, cuando llegan las campañas de cosecha, Clemente incidió en que los datos “vuelven a levantar”, algo que estimó que no es indicativo de la situación del empleo en la agricultura y la ganadería.
Remolacha
Por otro lado, Clemente, aclaró que la postura del Ejecutivo autonómico es la de primar las explotaciones remolacheras según los rendimientos, y no en función de la superficie cultivada, al tiempo que propuso que el pago de las ayudas se realice “en campaña”, evitando así que los productores tengan que esperar todo un año para recibir esos pagos.
Clemente recordó que se ha conseguido la inclusión del sector de la remolacha en el catálogo de ayudas asociadas, en el que se recogen “unos pocos” sectores que se encuentran en dificultades económicas y que, como consecuencia de la nueva reforma, se van a ver sometidos a cambios. Para Clemente, la inclusión de la remolacha es “una buena noticia”, sobre todo teniendo en cuenta que otras comunidades autónomas pretendían sumar otros subsectores y “no han tenido éxito”.
Para Clemente, ahora habrá que trabajar para recibir “el mejor modelo” con el fin de que estas ayudas beneficien a los agricultores y, de manera especial, a los más profesionales. Por eso, la consejera explicó la importancia de que las ayudas se dirijan al rendimiento, pero además instó a diferenciar el rendimiento “entre el norte y el sur”, además de incidir en que los pagos deberán hacerse “en campaña”.
