El operativo de la Junta de Castilla y León contra los incendios forestales para este verano contará con un operativo compuesto por 5.075 profesionales forestales, 355 más que el año pasado, para lo que se destinan unos 160 millones de euros, frente a los 100 del pasado año, con el objetivo de alcanzar los 200 millones en el año 2028.
Todos ellos trabajarán en una campaña en la que el estado de combustible vivo “está en la media”, mientras que el combustible muerto fino y medio “está disponible para ir secándose” y, por tanto, puede ser susceptible de un incendio, y dependerá en buena medida de las circunstancias meteorológicas.
El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio en funciones, Juan Carlos Suárez-Quiñones, hizo la presentación del operativo este miércoles en el Centro para la Defensa contra el Fuego de León, donde recordó que la Comunidad se encuentra desde el 27 de mayo en época de peligro medio, mientras que el próximo viernes, 12 de junio, pasará a un riesgo alto que, inicialmente, se extenderá hasta el 12 de octubre.
El consejero explicó que en los primeros cinco meses del año se registraron 633 incendios, sobre una media de 516 en el último decenio, y hubo 526 conatos, es decir, con “un récord en los incendios que solo quedan en una hectárea gracias a la rápida intervención del operativo”. Estas cifras se traducen en menos hectáreas forestales quemadas, con 1.827, frente a la media de 2.753 y 201 hectáreas de arbolado sobre una media de 396.
No obstante, puntualizó que más del 90 por ciento de los incendios son por intervención humana, “bien de forma intencionado o bien por descuido o imprudencia”.
Operativo
“En cumplimiento de los compromisos adquiridos en por Alfonso Fernández Mañueco en 2022 conforme al pacto sindical y con la patronal y tras los importantes incendios de 2025, el operativo de la Junta contra los incendios forestales de este año cuenta con importantes mejoras de capacidad”.
Entre estas mejoras, Suárez-Quiñones destacó que el número de efectivos alcanzará los 5.075, de los que 5.001 serán principales y 74 auxiliares, frente a los 4.720 del pasado año. Asimismo, el consejero señaló como novedad la incorporación a las labores de control aéreo del helicóptero de rescate en montaña de Alcazarén (Valladolid), al que en el mes de agosto se sumará uno más que empezará a operar en Sahechores de Rueda (León) y que se convertirá en el segundo de la Comunidad.
En cuanto a los medios materiales, destacó que se contará con 35 medios aéreos, -24 helicópteros y un avión de la Junta y cinco helicópteros y cinco aviones del Ministerio-, además del “ resto de medios del Ministerio de fuera de Castilla y León que podrían intervenir en las labores”, así como 220 cuadrillas de trabajo terrestres y helitransportadas, 111 terrestres, 16 nocturnas, nueve unidades de cuadrilla y autobomba -con unidades nuevas en todas las provincias-, el incremento en tres de las cuadrillas de intervención rápida con tres turnos -haciendo un total de nueve-, 365 autobombas -prácticamente renovadas en su totalidad y cuatro nuevas- y vehículos pick-up, 40 retenes de maquinaria y bulldozer -diez más que el año pasado-, doce tractores de desbroce y 15 puestos de mando avanzado -cuatro más y alguno renovado-.
El dispositivo cuenta también, como novedad, con 15 drones, once en la Dirección General y del propio Infocal y cuatro de apoyo de la Agencia de Protección Civil, 322 puestos de vigilancia por torres y por cámaras de vigilancia de última generación, que pasan de 102 a 164 y que serán controladas en las pantallas centros de mando. Asimismo, se incorporarán tres nodrizas.
Suárez-Quiñones explicó que las cuadrillas que auxilian al personal público de la Junta van pasando al sector público a través de Tragsa a medida que cumplen los contratos de licitación de las empresas privadas. Así, “ahora ya hay 31 cuadrillas más pasadas a Tragsa”, mientras que el resto lo harán entre 2027 y 2028, “cuando terminen los contratos”, que estarán “trabajando doce meses del año”.
