Iberaval cerró el primer cuatrimestre de 2026 con un riesgo vivo -importe total de financiación vigente- de 1.858,3 millones de euros, frente a los 1.692,3 millones registrados un año atrás. Esta cifra supone un incremento del 9,8 por ciento y sitúa a la entidad en un nuevo máximo operativo. Además, la evolución de la base social constituye otro de los elementos más relevantes, ya que Iberaval alcanzó los 42.333 socios, lo que supone un avance del 6,5 por ciento respecto a los 39.750 contabilizados a cierre de abril de 2025. De ellos, 42.176 son socios partícipes, fundamentalmente pymes, autónomos y emprendedores, mientras que los socios protectores ascienden a 157.
Este crecimiento refuerza el carácter empresarial de Iberaval y consolida su condición de instrumento financiero de proximidad para el tejido productivo. La entidad había superado por primera vez los 40.000 socios durante 2025, y apenas cuatro meses después vuelve a ampliar, “de forma significativa”, una base social que refleja el uso continuado de sus herramientas de financiación.
Entre los meses de enero y abril, Iberaval ha formalizado un total de 237,1 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 14,9 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Este avance, una vez cerrada la integración de la sociedad cántabra Sogarca, confirma el dinamismo de la sociedad de garantía y su capacidad para seguir canalizando financiación hacia pymes, autónomos y emprendedores en un contexto económico en el que el acceso al crédito continúa siendo un factor determinante para sostener inversión, liquidez y actividad empresarial. Pero también empleo. No en vano, el riesgo vivo de Iberaval contribuye, en la actualidad, al sostenimiento de más de 283.200 puestos de trabajo.
El presidente de Iberaval, César Pontvianne, aprovechó hoy la celebración del Consejo de Administración de la entidad, celebrado en Bodegas Franco-Españolas de Logroño, para analizar estos datos de actividad en su reunión correspondiente al mes de mayo. También, indició que el capital suscrito crece “con fuerza”, que se situó en 134,6 millones de euros, un 16,9 por ciento más que un año antes. El capital correspondiente a socios partícipes alcanzó los 85,2 millones, y representa el 63,3 por ciento; mientras que el de socios protectores se elevó hasta los 49,3 millones, y supone el 36,7 por ciento.
“Este refuerzo del capital resulta relevante porque amplía la capacidad de respuesta de la sociedad de garantía ante las necesidades de financiación empresarial y fortalece su estructura de apoyo a pymes y autónomos”, apuntó Iberaval en una nota informativa.
La jornada celebrada en La Rioja incluyó un encuentro con la banca regional en La Fombera, Centro Tecnológico de La Rioja, con la participación del presidente del Gobierno riojano, Gonzalo Capellán; el gerente de Ader, Luis Pérez Echeguren; el presidente de Iberaval y el director general de la sociedad de garantía, Pedro Pisonero.
En ella, Pontvianne defendió que la función de una sociedad de garantía cobra especial sentido “en ese punto decisivo en el que una empresa viable necesita respaldo para transformar una necesidad en operación, una operación en inversión, y una inversión en crecimiento”. En esa línea, subrayó que una pyme puede tener talento, clientes y producto; pero si no tiene financiación, su futuro se queda “a medio camino”.
Presencia en seis autonomías
Iberaval opera ya en seis comunidades autónomas y trabaja con la práctica totalidad de las entidades financieras y mantiene acuerdos de colaboración con organismos públicos que permiten mejorar las condiciones de acceso al crédito para pymes, autónomos y emprendedores.
Entre ellos figuran el Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León (IceCyL), la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja (Ader), el Gobierno de Cantabria y el Instituto para la Promoción Económica de Galicia (Igape), además de otras instituciones que forman parte de su red de apoyo territorial.
