Castilla y León figura entre las comunidades más castigadas por las tormentas de pedrisco registradas durante abril y los primeros días de mayo, con más de 10.000 hectáreas de cultivos asegurados afectadas, según las estimaciones realizadas por Agroseguro, que calcula indemnizaciones de entre 45 y 50 millones de euros en el conjunto nacional.
Las principales producciones dañadas en la Comunidad fueron los cultivos herbáceos, la uva de vino y la remolacha azucarera, dentro de una primavera marcada por borrascas especialmente intensas acompañadas de granizo. Agroseguro explica que la superficie siniestrada ya declarada supera las 37.000 hectáreas en toda España, aunque prevé que alcance finalmente las 50.000.
Los episodios más importantes en Castilla y León se concentran durante la última semana de abril y los primeros días de mayo. El 28 de abril, una tormenta afectó a una franja comprendida entre los municipios de Alar del Rey, en Palencia, y Villadiego, en Burgos, con daños en unas 2.500 hectáreas de cultivos herbáceos.
Posteriormente, el 29 de abril, el pedrisco impactó en el municipio vallisoletano de Rueda, donde la uva de vino fue el cultivo más afectado, y en Madrigal de las Altas Torres (Ávila), con especial incidencia en cultivos herbáceos. Ese episodio dejó daños en otras 2.700 hectáreas.
Además, Agroseguro contabiliza cerca de 1.000 hectáreas dañadas en la comarca leonesa de El Páramo por tormentas registradas los días 27 de abril y 2 de mayo, con afecciones en remolacha, viñedo y cultivos herbáceos.
Agroseguro recuerda que este tipo de fenómenos meteorológicos están cubiertos por el sistema de seguros agrarios, y señala que actualmente mantiene desplegados cerca de 200 peritos para avanzar en las labores de tasación de las explotaciones afectadas.
