El consejero de Movilidad y Transformación Digital, José Luis Sanz Merino, ha subrayado la fase de expansión que vive el Centro de Supercomputación de Castilla y León, con la incorporación de diez profesionales para llevar a cabo el desarrollo del proyecto @DataGEMS y de la AI Factory, aprobada este lunes en la reunión del Patronato de Scayle, con lo que el número de técnicos se eleva a 25.
“La incorporación de nuevo talento es un botón de muestra de las posibilidades y las potencialidades que estamos desarrollando”, comentó el consejero y recordó que el proyecto @DataGEMS, “que posiciona a Scayle tanto a nivel nacional como continental”, está relacionado con diferentes elaboraciones de algoritmos y de utilización de grandes volúmenes de datos para poder ser utilizados en ámbitos como la educación, la meteorología y el lenguaje natural y, por lo tanto, su aplicabilidad a la supercomputación cuántica.
También se refirió a la factoría de inteligencia artificial, AI Factory en la que se colabora con el Centro de Supercomputación Nacional, el BSC de Barcelona; un proyecto relacionado con la democratización de la inteligencia artificial, es decir, el acceso a las más altas cotas de utilización de la inteligencia artificial por parte de usuarios que normalmente no tienen acceso a ello, como las pequeñas y medianas empresas.
El crecimiento de Scayle, manifestó, será aún mayor cuando se concluya la nueva sede, a la que únicamente le faltan los remates. La migración del supercomputador, recordó, conlleva unos tiempos que no son los habituales de cualquier mudanza, dado que hay que hacerlo conservando las capacidades que tiene el centro de Caléndula, es decir, tiene que seguir funcionando mientras se lleva a cabo el traslado; “y eso no es una cuestión sencilla”.
De momento, se están ejecutando los contratos relativos a la refrigeración, para garantizar la temperatura, la climatización en máquinas que generan mucho calor y se espera que estas labores de traspaso se ejecuten durante alrededor de un año, con una inversión que ronda 1,8 millones de euros, y con el objetivo de que Scayle esté plenamente operativo en el segundo semestre de 2027 en su nueva sede.
“La idea es seguir potenciando Scayle y participar sobre todo en proyectos de muy alta tecnología” remarcó después de recordar que la entidad presenta una situación económica saneada y que en los últimos cuatro años suma inversiones por importe de 20 millones.
