Miles de personas participaron este viernes en las tradicionales manifestaciones convocadas por UGT y CCOO en 14 ciudades de Castilla y León este 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, bajo el lema ‘Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia’. No faltaron las alusiones a la guerra desatada en Oriente Medio, a la regularización de inmigrantes, pero tampoco a la negociación por parte de PP y Vox de un acuerdo para formar gobierno en la Comunidad.
Fuentes de UGT y CCOO cifran en unas 15.000 personas las que se han manifestado este viernes en las nueve capitales de provincia y en las localidades burgalesas de Aranda de Duero y Miranda de Ebro, en Ponferrada (León), en Aguilar de Campoo (Palencia) y en Medina del Campo (Valladolid). No obstante, fuentes de la Delegación del Gobierno en Castilla y León sitúan esa cifra por encima de las 8.200.
Los secretarios autonómicos de UGT y CCOO, Óscar Lobo y Ana Fernández de los Muros, aprovecharon la manifestación de Valladolid, la más multitudinaria de la Comunidad, para enviar un mensaje común: “No se va a ceder en la defensa de los derechos laborales, sociales y democráticos de la clase trabajadora y de la ciudadanía de Castilla y León”.
Lobo detalló que “este Primero de Mayo es también un grito claro contra la guerra”. “Son los trabajadores quienes pagan sus consecuencias: se empobrece la sociedad, aumentan los precios y cada vez es más difícil llegar a fin de mes”. Aseguró que en Castilla y León se sigue reclamando un reparto más justo de la riqueza y pidió romper el modelo de la precariedad laboral, una demanda que lanzó al nuevo gobierno de la Comunidad.
La secretaria autonómica de CCOO apostó por poner a las personas en el centro, en una comunidad que a su juicio “sufre un grave problema de despoblación y envejecimiento”. Por ello, abogó por atraer y retener población para mantener vivos los pueblos y garantizar el funcionamiento de sectores esenciales. Así, defendió el proceso de regularización de inmigrantes.
En la provincia de León, alrededor de un millar de personas recorrieron las principales calles de la capital para poner de relieve “la necesidad de seguir empoderando la negociación colectiva y el diálogo social en la provincia” con el objetivo de “corregir, a través de ellos, las deficiencias y las desigualdades en el mundo laboral”. Además, los sindicatos aprovecharon para recordar a la Junta que hace casi un año que se comprometió a “empezar a desbloquear un convenio de inversiones y de futuro” para la provincia”.
Los salmantinos también salieron a las calles en esta jornada de “lucha y justicia social” convocada por CCOO y UGT, quienes advirtieron del incremento de los denominados trabajadores pobres, con empleos que no garantizan una vida digna, así como de la pérdida de poder adquisitivo.
La mejora del poder adquisitivo de la clase trabajadora, el acceso real a una vivienda digna y la preservación de un marco democrático y de convivencia social fueron los tres principales ejes sobre los que giró la movilización celebrada en Burgos. Por su parte, la ciudadanía de Zamora centró su objetivo en “dejar de ser noticia por lo que se pierde y empezar a serlo por los derechos que se ganan”.
