Los pueblos de Castilla y León contarán con 37 puntos limpios móviles, impulsados por pequeños camiones eléctricos, para la recogida de todo tipo de residuos, gracias a los fondos europeos Next Generation y las aportaciones de la Junta. Unos vehículos que irán destinados a los ayuntamientos, las diputaciones provinciales y los consorcios de residuos para que los habitantes de los pequeños municipios depositen residuos como pequeños electrodomésticos, cosméticos, aerosoles, cartuchos de impresora, material informático, teléfonos, pinturas, aceite doméstico y ropa y calzado. También, bombillas, tubos fluorescentes, pequeños metales, baterías e incluso termómetros de mercurio y radiografías.
La línea de puntos limpios móviles está concebida para facilitar la recogida separada de residuos en municipios con menor población o con una mayor dispersión geográfica, mediante un sistema itinerante que permitirá acercar el servicio a distintos núcleos de población.
La actuación responde a la configuración territorial de Castilla y León, con 2.248 municipios y más de 6.000 núcleos de población, donde la combinación de infraestructuras fijas y móviles constituye una herramienta de apoyo para extender la red de recogida separada y mejorar la accesibilidad de los ciudadanos a este tipo de instalaciones. En paralelo, la digitalización permitirá incorporar sistemas de control, trazabilidad y gestión de datos en los puntos limpios.
La adquisición de estos vehículos es parte del plan de modernización de la red de puntos limpios llevada a cabo por la administración autonómica, con una inversión de 25 millones de euros. Una programación que se estructura en cuatro líneas de actuación. En primer lugar, la construcción de 24 nuevos puntos limpios fijos, la mejora y adaptación de 42 instalaciones existentes, la digitalización de 46 puntos limpios -22 ya operativos y 24 de nueva construcción- y la adquisición de 83 puntos limpios móviles, dentro de los que se integran 71 unidades tipo isla, 37 camiones eléctricos (con 74 puntos de recarga para estos camiones), cinco unidades tipo camión caja y siete contenedores metálicos con sistema gancho. En conjunto, el proyecto suma 195 actuaciones distribuidas por el conjunto de la Comunidad.
El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio en funciones, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha presentado este proyecto este lunes en Valladolid, y ha subrayado la necesidad de cumplir con la norma europea de reducción del 15 por ciento en la generación de residuos respecto a los niveles de 2010, el incremento de la preparación para la reutilización y reciclado hasta el 55 por ciento en 2025, el 60 por ciento en 2030 y el 65 por ciento en 2035, así como la reducción del depósito en vertedero hasta el diez por ciento en 2035.
Castilla y León generó un millón de toneladas de residuos domésticos en 2024, lo que supone una ratio de 446 kilogramos por habitante y año, por debajo de la media nacional (465 kilos) y de la media de la Unión Europea (511 kilogramos). La recogida separada representa el 21,6 por ciento del total de residuos municipales, mientras que el porcentaje de preparación para la reutilización y reciclado se sitúa en el 37 por ciento.
Castilla y León dispone actualmente de una red integrada por 12 centros de tratamiento de residuos (CTR) municipales, 10 vertederos de rechazo, 48 plantas de transferencia, 122 instalaciones fijas de recogida y 19 puntos limpios móviles, una estructura que se verá reforzada con las actuaciones incluidas en este programa.
