Madrigal de las Altas Torres, localidad abulense que vio nacer a Isabel I de Castilla el 22 de abril de 1451, vivió este miércoles con gran júbilo la celebración del 575 aniversario de ese gran acontecimiento que marcaría la historia de España y del Nuevo Mundo.
La celebración contó con la presencia del nuncio del Papa, Piero Pioppo, y con el alcalde de la localidad, Jesús del Campo, que espera que en un tiempo cercano la reina católica alcance la santidad y se complete el proceso de beatificación reactivado por el arzobispado de Valladolid, Luis Argüello.
“Es un proceso que está desde hace años en manos del Vaticano y que esperamos que pronto se consiga. Sabemos que no se ha parado y que está la comisión de Isabel la Católica detrás, y creemos que pronto podremos disfrutar de una Isabel reina y de una Isabel santa”.
Los actos comenzaron en el salón de plenos del Ayuntamiento con la presencia de la vicepresidenta de la Junta, Isabel Blanco; el obispo de Ávila, Jesús Rico; el obispo emérito, Jesús García Burillo; el delegado territorial de la Junta, José Francisco Hernández; el presidente de la Diputación Provincial, Carlos García, y el alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, entre otras autoridades civiles, militares y religiosas.
Durante el mismo, el nuncio recibió de manos del alcalde de Madrigal las llaves de la villa y firmó en el libro de honor del Ayuntamiento. Piero Pioppo agradeció el gesto besando “esta tierra en signo de gratitud” y aseguró que suponía “un honor” participar de estos actos “junto a personas que trabajan por el bien común y que unen a Europa con el Nuevo Mundo”.
Tras el acto en el Consistorio, todos los presentes se trasladaron hasta la iglesia de San Nicolás de Bari, en la que fue bautizada la reina Isabel I de Castilla, donde se celebró una eucaristía oficiada por el nuncio del Papa. Finalmente, tuvo lugar una ofrenda floral ante el monumento a Isabel la Católica.
